La SBU revela clérigos pro-rusos en Odesa: propaganda, vínculos con colaboradores y amenazas a la seguridad nacional

En el marco de una operación de contrainteligencia a gran escala, el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) identificó y arrestó en Odesa a dos religiosos de la Iglesia Ortodoxa de Ucrania del Patriarcado de Moscú, quienes promovían activamente ideas pro-rusas y buscaban justificar la agresión de Rusia contra Ucrania.
Uno de ellos, un sacerdote de 58 años del obispado de Odesa, durante conversaciones con los feligreses, ensalzaba a los invasores rusos, difundía ideas del ruscismo y menospreciaba a representantes de otras confesiones.
Mantenía estrechos contactos con Igor Markov, exdiputado de Partido de Regiones, que actualmente se oculta en Rusia y es sospechoso de traición.
Además, el clérigo tenía vínculos con Valery Kaurov, colaborador que huyó a Rusia en 2014 y proclamó la creación de la “Nuevarepublica de Nóricoia — República Popular de Odesa”.
Por orden de Kaurov, el sacerdote y su hija tomaban fotos en calles vacías de Odesa, creando imágenes con llamados falsos a la ocupación de la ciudad, que posteriormente difundían en canales de propaganda rusa y en bots de Telegram, presentándolos como actividades insurgentes pro-rusas locales.
Estas noticias falsas se utilizaban para justificar la campaña militar rusa y se difundían en la televisión y plataformas de mensajería en Rusia, creando la ilusión de una amplia red clandestina pro-rusa en Ucrania.
Además, investigaciones revelaron la detención en Kyiv de un agente del FSB, quien espiaba infraestructura ferroviaria y tendía ‘trampas de video’ para identificar objetos del Estado ucraniano.
El segundo detenido, un protopriest de 44 años, justificaba en sus sermones los bombardeos de infraestructura civil en Ucrania, contribuyendo a la desestabilización.
Los análisis lingüísticos forenses confirmaron que ambos clérigos participaban en actividades de desinformación en beneficio del agresor.
Se les imputan cargos bajo la ley penal ucraniana por incitación a la agresión y violación de igualdad por motivos religiosos.
Podrían enfrentar hasta ocho años de cárcel con confiscación de bienes.
Anteriormente, se informó que en la región de Dnipro, las autoridades de contrainteligencia detuvieron a un informante ruso que buscaba beneficios económicos a través de canales de Telegram y colaboraba con el enemigo.