Estrategia de Moscú: ¿Qué esperar de las próximas conversaciones entre Putin y Trump?

A medida que se acerca la cumbre programada entre el presidente ruso Vladimir Putin y el expresidente de Estados Unidos Donald Trump en territorio estadounidense, Moscú mantiene altas expectativas respecto a una posible reapertura de las relaciones diplomáticas con Washington.
Altos funcionarios rusos resaltan que, si bien el tema principal sigue siendo la cuestión ucraniana, la agenda real está enfocada en intereses geopolíticos y económicos más amplios.
Analistas rusos sugieren que el Kremlin busca presentar la reunión como un símbolo del peso igualitario de ambas potencias en el escenario mundial.
Paralelamente, Rusia vigila cuidadosamente qué concesiones podrían realizarse, especialmente en lo referente a posibles intercambios con Ucrania y la cooperación en el Ártico y sector energético.
Internamente y en el ámbito internacional, circulan discusiones respecto a las intenciones de Putin de conseguir logros políticos significativos, manteniendo una postura firme en cuanto al conflicto en Ucrania.
Algunos expertos afirman que la reunión puede ser vista como una oportunidad para recuperar la credibilidad internacional del líder ruso, considerando que Occidente lo percibe como un paria, con una orden de arresto de la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra.
Moscú parece reacio a ofrecer concesiones sustanciales sobre Ucrania, motivado por preocupaciones de seguridad y sanciones.
Los analistas consideran que el aspecto más crucial de las negociaciones será definir cómo Rusia puede reducir las tensiones sin ceder sus posiciones fundamentales.
Es posible que propongan un alto el fuego temporal o una limitación en los ataques aéreos, con la finalidad de proteger objetivos estratégicos y estabilizar la situación en el frente.Además, la cumbre abordará temas globales, como la cooperación en las regiones del Ártico y el Mar del Norte, mostrando la intención de Rusia de consolidar su estatus como potencia mundial.
Los líderes occidentales han dejado claro que cualquier acuerdo debe ser mutuo y acompañarse de garantías de seguridad, dadas las reiteradas incumplimientos de Moscú en el pasado.
Expertos prevén que la reunión puede marcar un cambio significativo en las relaciones entre EE.
UU.
y Rusia o, en su defecto, confirmar la persistencia del conflicto.
Trump, durante las negociaciones, sostiene que la presión sobre Rusia en relación con Ucrania es infructuosa y solo profundiza su aislamiento, proponiendo en cambio un diálogo directo y compromisos pragmáticos para avanzar hacia la paz.
El resultado de estos encuentros tendrá un impacto duradero no solo en Ucrania, sino en la política global.