El retorno de las entrevistas en persona: cómo la inteligencia artificial está transformando la selección de personal y los desafíos actuales

En el panorama empresarial actual, se observa una tendencia cada vez más marcada: las empresas están volviendo a priorizar las entrevistas presenciales en sus procesos de selección.
Esta decisión responde no solo a la necesidad de evaluar de manera más precisa las habilidades y competencias de los candidatos, sino también a una lucha contra las prácticas fraudulentas y las engañosas que proliferan en las entrevistas digitales.
Con el avance acelerado de la inteligencia artificial, muchas organizaciones enfrentan nuevos retos, como la posibilidad de que los aspirantes eviten los sistemas de evaluación mediante la creación de perfiles falsos o el uso de herramientas de IA para engañar en las entrevistas.
Algunas de las principales compañías tecnológicas, como Google, Cisco y McKinsey, ya han adoptado medidas para restablecer las entrevistas en persona incluso en los procesos de selección remotos.
Por ejemplo, Google en 2025 planea volver a exigir entrevistas presenciales obligatorias para ciertos puestos, con el fin de verificar que los candidatos poseen las habilidades reales, especialmente en áreas como la programación.
Además, cada vez más, se utilizan tecnologías biométricas para confirmar la identidad de los aspirantes durante las entrevistas en línea, ya que los fraudes, las suplantaciones y las manipulaciones mediante IA son fenómenos en aumento.
La aparición de deepfakes, videos y audios falsos muy realistas, agrava aún más la problemática, lo que ha llevado a las empresas a implementar medidas adicionales de seguridad, como verificaciones biométricas, análisis de videos para detectar manipulaciones y herramientas de detección de contenido generado por IA.
En consecuencia, varias firmas importantes han reforzado la importancia de las entrevistas presenciales para garantizar la integridad del proceso de selección y reducir las oportunidades de engaño.
Los expertos pronostican que, para 2028, aproximadamente el 25% de los perfiles de candidatos en el mundo podrían ser falsificados, lo que dificultará la identificación de talentos auténticos en el mercado global.
A pesar de los avances tecnológicos y la digitalización, la presencia personal y el contacto directo siguen siendo fundamentales para asegurar procesos de contratación honestos y transparentes.