Drones ucranianos afectan la infraestructura petrolera rusa: cierre de una de las refinerías más grandes en Saratov

Tras una serie de ataques de drones ucranianos dirigidos, el sector energético en Rusia continúa enfrentando desafíos impredecibles y de gran impacto.
La última noticia es la suspensión de operaciones en una importante refinería de petróleo en Saratov, propiedad de la compañía rusa “Rosneft”.
Este incidente ocurrió después de un ataque con drones que afectó severamente el proceso productivo y el suministro de combustibles, poniendo en riesgo la estabilidad del mercado interno y en particular el aumento estacional en la demanda de gasolina.
Según informes, la refinería de Saratov, con una capacidad de procesamiento de aproximadamente 140,000 barriles diarios, es una pieza clave en la seguridad del suministro de combustible en la región y en todo el país.
Esta situación genera preocupaciones sobre la estabilidad del abastecimiento y podría provocar aumentos adicionales en los precios de la gasolina, que ya alcanzan niveles récord en Rusia.
Los ataques anteriores con drones también causaron paros parciales o totales en otras refinerías estratégicas, como las de Ryazan y Novokuibyshevsk.
La semana pasada, un ataque adicional provocó un incendio en la refinería de Afipsky en Krasnodar.
Estos sucesos no solo afectan la infraestructura energética, sino que también agravan la problemática del incremento en los precios del combustible, mientras que las restricciones a las exportaciones no han logrado evitar la escasez de gasolina, complicando aún más el acceso a carburantes para población y sector industrial.
La ofensiva de drones ucranianos representa uno de los mayores desafíos para la estabilidad energética de Rusia, generando preocupación por la seguridad del suministro y la resiliencia económica en medio del conflicto en curso.
Esto subraya la necesidad de fortalecer estrategias y medidas para la protección de infraestructuras críticas en el contexto actual.