Nueva fase del conflicto: tropas rusas avanzan hacia rutas estratégicas en Donbas

En los últimos días, el este de Ucrania ha sido testigo de una creciente actividad por parte de las fuerzas rusas, según el centro de análisis DeepState.
Las tropas invasoras están avanzando hacia corredores de transporte cruciales en la región de Donbas, concentrando esfuerzos cerca de la carretera Drobpille – Kramatorsk, uno de los ejes principales del territorio.
Informes indican que unidades rusas han ingresado en varias localidades, como Kuzeriv Yar y Zolotoy Kolodjazh, reforzando sus posiciones y acumulando fuerzas en preparación para futuros ataques.
En particular, desde Kuzeriv Yar, las tropas rusas se han desplazado hacia la aldea Veselé, donde en las últimas 24 horas se registraron aproximadamente veinte combatientes de la Federación Rusa.
Al mismo tiempo, en las zonas de Novovodyane y Pervivka, las fuerzas enemigas intentan identificar puntos débiles en las defensas ucranianas para penetrar en el principal corredor de transporte.
Los expertos advierten que la situación sigue siendo caótica y difícil de predecir, ya que el enemigo penetra en las profundidades de las líneas defensivas, estableciendo rápidamente posiciones y reuniendo fuerzas para avanzar aún más.
Algunos militares y analistas opinan que existe confusión y falta de claridad sobre los objetivos enemigos, mientras que otros resaltan la necesidad de una respuesta coordinada y estratégica.
En las áreas de Zolotoy Kolodjazh y localidades cercanas, se han levantado nuevas fortificaciones de ingeniería, aunque los militares señalan que el adversario puede rodearlas y usarlas en su favor.
Se advierte que si las tropas rusas aseguran su control en las aldeas capturadas y amplían su ofensiva, la caída de Drobpille podría ser más rápida que la de Pokrovsk, que aún mantiene la resistencia.
Actualmente, el enemigo cuenta con un plan predeterminado y lleva a cabo acciones para cumplirlo, incluyendo la toma total de localidades clave y el uso de drones para dificultar la logística y la vigilancia territorial.
Si esta tendencia persiste, Ucrania corre el riesgo de perder control sobre zonas estratégicas mucho antes de lo previsto.