En Varsovia se han presentado cargos contra ciudadanos ucranianos por el incendio de un centro comercial: la investigación avanza
Las autoridades polacas han dado pasos importantes en el caso del gran incendio ocurrido en un centro comercial en Varsovia el 12 de mayo de 2024. En el marco de la investigación se han formulado acusaciones contra dos ciudadanos ucranianos, presuntamente implicados en el incendio y, según los investigadores, desempeñaron un papel en un esquema criminal destinado a intimidar a la población y socavar la estabilidad del país. Según información publicada por "Pravda Europea" citando la emisora de radio RMF FM, los ciudadanos ucranianos colaboraron estrechamente con las personas que provocaron el incendio. La fiscalía polaca actúa como fiscal auxiliar en la investigación y ha resaltado que uno de los sospechosos, un joven llamado Danylo B., ya está detenido en Lituania. A él, según los investigadores, se le encomendó grabar en video el incendio y el proceso de extinción en el centro comercial, para luego enviar los materiales a Rusia, donde fueron difundidos en las redes sociales con el objetivo de crear pánico y desprestigiar a las fuerzas del orden polacas. El otro sospechoso, Oleksandr V., sería según la investigación el organizador y financiador de la grabación. Ambos hombres, según la fiscalía, pertenecen a un grupo organizado que planeaba prender fuego a grandes edificios en toda la Unión Europea para aumentar la atmósfera de miedo e inseguridad entre la población. Actualmente, Oleksandr V. se encuentra en Rusia, por lo que por el momento no ha sido posible formalizar la acusación en el lugar; se han preparado documentos para su arresto y se ha solicitado una orden europea de detención. En cuanto a los sospechosos, Danylo B. lleva años en el foco político como una persona que podría actuar bajo instrucciones de servicios secretos extranjeros, en particular, la inteligencia rusa. Se le acusa de realizar actividades contra el Estado polaco y de intentar desestabilizar la situación interna mediante actos terroristas y sabotajes. Oleksandr V. también ha sido incluido en la lista de buscados debido a la posible fuga, en espera de su extradición y de las acciones procesales correspondientes. El incidente masivo ha sido el mayor en una serie de incendios que afectaron territorio polaco. Los primeros informes indicaron que el incendio comenzó repentinamente en un centro comercial en Varsovia y se propagó rápidamente. En un principio, las autoridades y expertos en investigación señalaron que no se detectaron signos de sabotaje; sin embargo, a finales del mes empezaron a surgir sospechas sobre posibles motivaciones políticas y extranjeras en la causa. Posteriormente, el conocido político polaco Donald Tusk declaró que, según su opinión, la investigación sugiere una posible implicación de los servicios secretos rusos en el incendio. Esto llevó a un aumento en las medidas diplomáticas. En concreto, el Ministro de Asuntos Exteriores de Polonia, Radosław Sikorski, inició la retirada de esfuerzos diplomáticos y anunció la intención de revocar el permiso de funcionamiento del consulado ruso en Cracovia. Esta declaración fue un símbolo de la escalada de la tensión en las relaciones polaco-rusas, que ya estaban en crisis debido a otros desafíos políticos y de seguridad. Tras todo ello, los líderes polacos consideran que detrás del incendio masivo en Varsovia no solo hay vándalos o incidentes aislados, sino una campaña coordinada de los servicios secretos rusos para aumentar la tensión y desprestigiar a las instituciones estatales polacas. Actualmente, las autoridades policiales llevan a cabo investigaciones para esclarecer todos los aspectos del caso, en los que están en juego vidas humanas, la seguridad de los ciudadanos y la estabilidad del país, que pueden estar seriamente comprometidos ante una falta de información adecuada o una investigación deficiente. Al mismo tiempo, algunos políticos enfatizan la importancia de luchar contra posibles influencias externas y prevenir que hechos similares ocurran en el futuro. En general, este caso confirma una tendencia hacia el aumento de la lucha no solo contra amenazas internas sino también externas a la seguridad de Polonia. Las agencias responsables están tomando medidas para garantizar la máxima transparencia en la investigación, así como para impedir nuevas provocaciones que puedan aumentar la tensión en la región y socavar la confianza pública en las instituciones estatales.