El presidente de Francia, Emmanuel Macron, realizó recientemente una declaración bastante polémica que volvió a llamar la atención sobre la cuestión del apoyo internacional a Ucrania en el contexto de la guerra entre Rusia y Ucrania
En una entrevista al medio francés Le Parisien, expresó su opinión acerca de la posible despliegue de formaciones militares extranjeras en nuestro país y delineó las cifras aproximadas de dichos contingentes. Macron señaló que la idea de involucrar tropas extranjeras en Ucrania tiene potencial para contribuir a la estabilización de la situación tras la pausa en los combates con Rusia. Valorando la escala del posible despliegue, el presidente de Francia enfatizó que se trataría de unos pocos miles de militares, pero no de cientos de miles. Según sus palabras, esta cantidad es suficiente y justificada para garantizar el apoyo a las fuerzas ucranianas y demostrar de manera efectiva la solidaridad internacional. «Es importante entender que la autoridad y la influencia no se miden por la cantidad», subrayó Macron. Destacó que el ejército más fuerte de Europa es el ejército ucraniano, en el que actualmente están movilizados cerca de un millón de soldados — una cifra que, según el líder francés, ninguna otra nación del continente puede igualar. Por ello, en su opinión, el recurso principal en esta lucha es la presencia de suficientes fuerzas militares en Ucrania capaces de resistir y mantener el frente. Al responder a una pregunta sobre la cantidad de tropas extranjeras que podrían desplegarse en Ucrania, Macron afirmó: «Puede ser unos pocos miles, pero no cientos de miles». Añadió que lo más importante no son las cifras en sí, sino el apoyo que la comunidad internacional puede brindar a Ucrania en forma de presencia militar en lugares estratégicos, especialmente en puntos fuera del área de combate directo. Según expresó, esa presencia sería una demostración de solidaridad y una señal a la comunidad europea y mundial de apoyo a Ucrania en su lucha por la independencia. El ministro de Asuntos Exteriores de Francia también confirmó que la cuestión del despliegue de fuerzas extranjeras y los próximos pasos en esa dirección se están discutiendo actualmente con los colegas europeos, y que estos debates continúan en el marco de una agenda diplomática común. Macron expresó su confianza en que el apoyo internacional, en caso de ser necesario, será coherente y efectivo. Recordemos que, tras la cumbre reciente del 10 de mayo, la «coalición de decididos» hizo un llamado a Rusia para que deje la guerra, exigiendo un cese inmediato de las hostilidades por 30 días a partir del 12 de mayo. Al mismo tiempo, el Kremlin anunció su intención de realizar «negociaciones directas» con Kiev en Estambul ya el jueves 15 de mayo, pero no se han presentado propuestas concretas para un alto el fuego temporal de 30 días, y en medio de la confrontación diplomática han surgido nuevamente declaraciones polémicas. Asimismo, los países occidentales, en particular Estados Unidos y la Unión Europea, advierten que, en caso de que Rusia rechace la posibilidad de un alto el fuego, están dispuestos a intensificar significativamente las sanciones contra Rusia. Estas medidas, según ellos, deben ser lo suficientemente severas y capaces de presionar tanto a Kremlin como a sus dirigentes militares para impulsar una resolución diplomática del conflicto. Por tanto, ahora resulta evidente que la cuestión del despliegue de tropas extranjeras en Ucrania sigue en la agenda del debate político europeo e internacional. La preparación para posibles escenarios, incluyendo el fortalecimiento del potencial defensivo de Ucrania mediante fuerzas externas, es un tema relevante y complejo, que aumenta la tensión en torno al conflicto y resalta la importancia de los esfuerzos diplomáticos en la búsqueda de la paz.