Lamentablemente, incluso durante el período conocido como «alto el fuego», que supuestamente se implementó por orden de la alta dirección de Rusia, la situación en el sur de Ucrania continúa siendo tensa y violenta

Chas Pravdy - 10 mayo 2025 08:16

En la ciudad de Jersón, que hasta hace poco estaba bajo ocupación, las fuerzas rusas volvieron a cometer un acto de violencia sin precedentes, violando cualquier concepto de cese de hostilidades y humanidad. Alrededor de las 7 de la mañana del sábado, cuando, según informes de fuentes en la Administración Militar Regional de Jersón, debía comenzar a aplicarse el acuerdo de "alto el fuego", las fuerzas rusas demostraron una vez más su crueldad. Según información recibida de funcionarios locales, su vehículo no tripulado atacó un vecindario residencial en el distrito de Dniprovski del ciudad, arrebatándole la vida a un civil. El hombre, cuyo nombre aún no ha sido divulgado, sufrió heridas graves de inmediato y, a pesar de los esfuerzos de los médicos locales, no lograron salvarle la vida. Debido a las heridas, murió en el lugar de los hechos, dejando a su familia y a los residentes de la ciudad en un profundo shock y dolor. Este trágico incidente confirma una vez más que el "alto el fuego" para Rusia no es más que un maniobra más, seguida de nuevos objetivos: la expansión del caos y la destrucción. Además de la muerte de una persona civil, en la región durante el sábado también se registraron dos casos de heridos. Los ocupantes rusos repeatedly atacaron los barrios residenciales, lanzando golpes cimícos contra viviendas privadas y zonas habitadas, destruyendo no solo paredes, sino también familias enteras y su vida tranquila. Como resultado de estos ataques, también resultaron dañados varios vehículos privados, uno de los cuales fue intencionadamente destruido por los ocupantes rusos. Esta noticia demuestra una vez más que el "alto el fuego" por parte de las fuerzas rusas es solo una ilusión, detrás de la cual se oculta su verdadera política: la destrucción y el miedo a civiles. Jersón sigue en la mira, y sus habitantes viven en un estado constante de temor y ansiedad. A pesar de los informes oficiales sobre la existencia de "regímenes de cese de fuego", la realidad muestra otra cosa: las tropas rusas continúan destruyendo ciudades pacíficas, ignorando cualquier norma internacional y la dignidad humana. Este incidente recalca nuevamente la necesidad de que la comunidad internacional aumente la presión sobre Rusia, para prevenir futuros crímenes y proteger a los civiles que enfrentan peligros todos los días. Cada tragedia es una prueba más de que la paz en esta parte de Ucrania seguirá siendo inalcanzable mientras persista la agresión despiadada del ejército ocupante.

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