Un evento festivo muy publicitado en el centro de Kyiv causó una amplia repercusión en los círculos de las fuerzas del orden, empresarios y la sociedad en general

Los servicios de inteligencia y representantes del mundo del crimen volvieron a estar en el foco de atención tras conocerse una reunión secreta que tuvo lugar el 1 de marzo en uno de los restaurantes más exclusivos de la capital ucraniana. Según fuentes, en esta celebración se conmemoraba el cumpleaños de Konstantin Kolomiiets — empresario y copropietario del club deportivo "Dynamo", y participante activo en el entorno empresarial de Kyiv. Sin embargo, la atención no solo estuvo centrada en su persona, sino también en el perfil de los asistentes, entre los cuales se encontraban altos cargos de las agencias de inteligencia ucranianas y personas con antecedentes criminales. En concreto, fue visto en el restaurante el jefe del Departamento principal de contraafricación de los intereses del Estado en materia de seguridad económica de la SBU — Anatoliy Loif. Esta persona ocupó ese cargo desde 2024 y se hizo notable por su papel en la protección de los intereses estatales frente a amenazas económicas. No obstante, lo que verdaderamente llamó la atención pública fue que justo después de su nombramiento las agencias de inteligencia concentraron su atención en escandalosos esquemas de corrupción y estructuras criminales. También participó en la celebración el exjefe del Departamento de protección contrainteligente de los intereses del Estado en el ámbito de la seguridad informativa — Ilya Vityuk. Es importante destacar que Vityuk dejó su cargo oficial en 2024, pero, según fuentes, sigue formando parte del círculo de personas influyentes dentro de las estructuras de poder. No faltaron los nombres vinculados con el crimen organizado: en el restaurante fue visto Serhiy Oliynyk, conocido en el mundo delictivo con el alias "Umka". En 2021 fue incluido en las sanciones del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa (Rada NSDC), que en ese momento afectaron a más de ciento cincuenta "hombres de la ley". Entre los presentes también estaba Danylo Privalov, hijo del extinto alcalde de Kharkiv, Gennady Kernes, conocido en el sector IT y varias veces vinculado a círculos criminales. Asimismo, en la celebración estuvo Samvel Akobyian, reconocido en el entorno empresarial y, junto con Privalov, activo en diversas áreas, lo que genera mayor interés en las conexiones políticas y económicas entre estas personas. Otro participante fue Gizo Uglava, exprimer director del Departamento de protección anticrimen de los intereses del Estado en el ámbito de la seguridad informativa, quien, según fuentes, mantiene estrechos vínculos con las altas esferas del país, especialmente con el equipo de la Oficina del Presidente. Además, en la celebración apareció Leonid Ashkenazi, uno de los empresarios influyentes en la capital. Otra figura importante — Gizo Uglava — sufrió en 2024 las decisiones relacionadas con una investigación sobre sus actividades tras diversas investigaciones periodísticas. En ese momento fue suspendido de sus funciones bajo sospecha de estar involucrado en esquemas corruptos. Por supuesto, ante las consultas de los medios, las autoridades de las fuerzas del orden permanecieron sin información oficial. Anatoliy Loif, Ilya Vityuk y Artem Shilo — todos ellos rechazaron comentar sobre el evento. Es importante señalar que tras la renuncia de Ilya Vityuk a su cargo en la estructura de la SBU, permaneció en el círculo de personas influyentes y continúa manteniendo contactos con colegas y círculos empresariales. Según informes, su nombre sigue figurando en casos complejos de operaciones especiales relacionadas con la seguridad económica del Estado. La historia también revela una red profunda y multifacética de conexiones. Según datos, el viceministro de la Oficina del Presidente, Oleg Tatarov, supuestamente coordina el trabajo de las fuerzas de seguridad en la lucha contra la corrupción y el crimen. Dentro de este sistema, fuentes aseguran que existe cierta influencia en decisiones oficiales, lo que complica aún más el entendimiento y análisis de la situación. Además, cabe destacar que en 2023 la compañía "Parimatch" anunció oficialmente la suspensión de sus operaciones tras las sanciones impuestas por el Rada NSDC. Aunque la casa de apuestas dejó de operar en el ámbito oficial, empresarios aseguran que sus servicios siguen en la clandestinidad, y parte de su actividad se reconstituyen en sitios clonados y a través de redes de estructuras offshore. Todo esto genera un interés creciente en las relaciones entre el negocio, las autoridades y el mundo del crimen, ya que las mismas personas pueden seguir controlando flujos no oficiales y permaneciendo en la sombra incluso durante las investigaciones y sanciones públicas. En conjunto, esta historia subraya una vez más la profunda dimensión de corrupción y criminalidad en la realidad moderna de Ucrania, donde altos cargos y estructuras del crimen organizado a menudo se enfrentan y coexisten en actividades cerradas, alejadas del interés público y de los medios de comunicación. Al mismo tiempo, el combate abierto a estos fenómenos sigue siendo una cuestión pendiente, ya que los procesos de investigación y los cambios reales avanzan de manera muy discreta e invisible para la opinión pública.