Украquia responde a las acciones de Budapest: expulsa a dos diplomáticos húngaros del país

En respuesta a las últimas provocaciones diplomáticas de Hungría, las autoridades ucranianas han dado un paso importante: han declarado personas non grata a dos diplomáticos húngaros. Este gesto ha sido una señal de que Kiev no permanecerá al margen en una situación que afecta directamente la seguridad nacional y la soberanía del país. Según información oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania, los representantes de la diplomacia húngara deben abandonar el territorio ucraniano en un plazo de 48 horas. Como informó el jefe del Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andriy Sybiha, durante una conferencia de prensa, esta medida se tomó en respuesta a las acciones del gobierno húngaro que Kiev considera hostiles y provocadoras. "Acabamos de convocar al Embajador de Hungría al Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania, donde le entregamos la nota de protesta correspondiente. Esto demuestra nuestra disposición a defender los intereses nacionales y responde al principio de reciprocidad en las relaciones diplomáticas", afirmó el ministro ucraniano. Una fuente del departamento ucraniano subrayó que esta medida es necesaria en el contexto del deterioro de las relaciones bilaterales, causado por la exposición por parte de Ucrania de las actividades de espionaje de los servicios secretos húngaros. Según datos de Ucrania, el 9 de mayo las agencias de inteligencia descubrieron una red de agentes del servicio de inteligencia militar de Hungría, que supuestamente operaba en Transcarpacia. Se informa que los espías húngaros recolectaban información de inteligencia, probando el terreno respecto a las opiniones de la población local, en particular su reacción a una posible instalación de fuerzas de paz internacionales o húngaras en la región. En medio de estos eventos, inicialmente Budapest negó cualquier implicación de sus estructuras en esquemas de espionaje. Según el ministro de Asuntos Exteriores de Hungría, Péter Szijjártó, en el país no tenían información sobre la desarticulación de una red de agentes húngaros en Ucrania. Además, enfatizó que, en su opinión, Ucrania lleva a cabo una propaganda antihuza y utilizó esta situación para fabricar acusaciones políticas contra Budapest. Sin embargo, unas horas después, la situación cambió. Las autoridades húngaras informaron sobre la expulsión de dos diplomáticos ucranianos por supuestos espionaje, acusando a Kiev de realizar actividades de inteligencia en favor de la oposición ucraniana, específicamente en relación con el partido "Tisa". El gobierno húngaro calificó dicha declaración de las autoridades ucranianas como provocadora y también sugirió que los eventos relacionados con la exposición de la red de espías son evidencia de una cooperación entre Kiev y una fuerza política opositora con influencia en la región. El agravamiento de las tensiones diplomáticas, en medio de las acusaciones de espionaje y de las revelaciones, crea una situación de alta tensión en las relaciones bilaterales. Kiev destaca que tales acciones reflejan una política agresiva por parte de Budapest y un intento de desacreditar a Ucrania en el escenario internacional, mientras que Budapest afirma que busca proteger sus intereses y contrarrestar lo que considera una "propaganda antihuza". El entorno, las obligaciones de las partes y los posibles pasos futuros definirán el desarrollo final del conflicto diplomático. Mantener la situación bajo control y buscar compromisos sigue siendo clave para reducir la tensión y restaurar las relaciones normales entre Kiev y Budapest. Las cuestiones relativas a las posibles consecuencias para la estabilidad regional, la cooperación en la Unión Europea y los futuros pasos de ambos países en el contexto de sus relaciones en medio de las fricciones fronterizas permanecen abiertas.