Por la noche del 8 de mayo, un avión del aeropuerto de Moscú aterrizó con el primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, quien llegó en una visita oficial prevista para varios días

Este evento es importante, teniendo en cuenta el contexto político y las particularidades de la cooperación entre los países, ya que visitas similares suelen estar acompañadas de una serie de encuentros diplomáticos y negociaciones de alto nivel. Según la agencia de noticias eslovaca TASR, en la delegación, junto con Fico, llegaron a la capital rusa varias figuras políticas conocidas, entre ellas miembros del partido gubernamental Smer-SD: Erik Kalinák, Ľuboš Blaha y Richard Gluck. También estaban a bordo un diputado del partido de extrema derecha Slovenská národná strana, Miro Radošovský. Todos se reunieron en Moscú en el marco de una visita diplomática que se realiza en vísperas de fechas importantes en el calendario ruso y coincide con el aniversario del Día de la Victoria. El programa previsto incluye reuniones con varias figuras mundiales: en primer lugar con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, con quien el primer ministro tiene agendada una charla cercana e importante. Además, Fico tiene la intención de discutir cuestiones con el presidente de China, Xi Jinping; el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y un representante del gobierno de Vietnam. Los eventos tienen lugar en el contexto de la preparación para la celebración del 9 de mayo, Día de la Victoria del pueblo soviético sobre el nazismo en la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, es interesante que en el programa de la visita no se mencione la participación del primer ministro eslovaco en el desfile militar tradicional dedicado a esta fecha. Esta decisión ha causado sorpresa en algunos sectores y ha generado cierta tensión adicional, ya que en la raíz de tales decisiones pueden encontrarse discrepancias políticas o acuerdos internos. Considerando los matices diplomáticos, el plan de vuelo de Fico fue significativamente complicado, ya que los países bálticos no permitieron que su espacio aéreo fuera atravesado por su avión, lo que obligó a la delegación a escoger una ruta alternativa a través de Hungría y Rumanía, países vecinos. Este desvío llevó más tiempo y subraya las tensiones en las relaciones regionales y una tendencia a limitar los contactos diplomáticos con ciertos países. Cabe destacar especialmente que, entre los líderes extranjeros, solo el primer ministro de Eslovaquia y el presidente de Serbia, Aleksandar Vučić, serán los únicos representantes de Europa que han recibido invitación para participar en las ceremonias en Moscú con motivo del Día de la Victoria. Esto indica un estatus especial de sus delegaciones y, quizás, el interés de Rusia en mantener un clima diplomático más favorable con estos países. De este modo, la visita de Robert Fico a Moscú se desarrolla en un contexto de señales internacionales complejas, resaltando un cuidadoso juego diplomático, un equilibrio entre la política interna y las relaciones exteriores, así como el deseo de discutir cuestiones geopolíticas enrevesadas durante un periodo de conmemoraciones históricas.