Los invasores rusos no piensan refugiarse en retaguardia, incluso durante el período declarado del llamado «cese de hostilidades»
Toda la noche del 8 de mayo fue testimonio de nuevos bombardeos y ataques armados contra localidades pacíficas en la región de Sumy, que una vez más confirmaron el cinismo de la táctica rusa y su falta de voluntad para detener la agresión, incluso bajo la cobertura del supuesto "alto el fuego de tres días", oficialmente declarado por las autoridades rusas. Según informes de la Fiscalía de la región de Sumy, en la madrugada del domingo, los rusos lanzaron bombas controladas desde aviones sobre zonas residenciales de la región. Una persona murió, otras dos resultaron heridas. Todo esto ocurrió en contra de las declaraciones del Kremlin sobre la suspensión de las hostilidades activas. Los ciudadanos que se encontraron bajo ataques enemigos han pasado a formar parte de otra trágica página de esta guerra. Alrededor de las tres de la madrugada, según información preliminar, las fuerzas rusas atacaron un lugar de residencia de los habitantes locales en la comunidad de Mykolaivka, en el distrito de Sumy, lanzando una bomba controlada desde un avión. Como resultado de este ataque, una mujer de 55 años murió en su propia casa y su hijo de 24 años sufrió heridas graves. Este terrible incidente vuelve a subrayar cuán cínico es el desprecio de los rusos por la vida humana y por los objetivos de los pueblos incluso durante el período del supuesto "cese de fuego". Varias horas después, aproximadamente a las 3:30 de la madrugada, los ocupantes repitieron el ataque, lanzando otra bomba contra la infraestructura civil en la comunidad de Vорожбянська. Según datos preliminares, una mujer de 70 años resultó herida a causa de este bombardeo. Esto demuestra una vez más la intención de Rusia de destruir de forma cínica lo que queda de las comunidades pacíficas, ignorando cualquier acuerdo internacional y declaraciones sobre la suspensión de las hostilidades activas. Por el momento, las autoridades de investigación ya han iniciado procedimientos penales respecto a estos ataques. Están investigando todas las circunstancias y documentando los crímenes para, en su momento, llevar a los responsables ante la justicia. Al mismo tiempo, estos nuevos crímenes socavan una vez más los esfuerzos de la comunidad internacional por buscar una solución diplomática al conflicto, demostrando la incapacidad de Rusia para cumplir siquiera con los mínimos acuerdos y las normas del derecho internacional. Según informes de las Fuerzas Armadas de Ucrania, durante la noche, las fuerzas rusas intensificaron sus actividades con aviación táctica y utilizaron bombas controladas para atacar objetos de infraestructura civil en Sumy. Esto confirma, una vez más, que a pesar del "cese de fuego" declarado, Rusia viola sistemáticamente cualquier acuerdo y continúa destruyendo ciudades, pueblos y civiles ucranianos. Mientras tanto, las Fuerzas Armadas de Ucrania, junto con las fuerzas de seguridad, intensifican sus esfuerzos de resistencia y defensa en la región. Sin embargo, esta ola repentina de ataques nocturnos vuelve a recordar a la comunidad internacional y a todos los que desean la paz que el cese de hostilidades declarado por Rusia es una mera farsa, ya que las acciones reales de los ocupantes indican lo contrario. Ante estas tragedias, los ucranianos comprenden que, para alcanzar la paz y la seguridad, deben seguir vigilantes, unidos y luchando con persistencia por su independencia e integridad territorial.