Lituania reafirma su posición firme respecto a los territorios ucranianos que actualmente están ocupados temporalmente por las fuerzas rusas

El jueves, el parlamento del país — el Seimas de Lituania — aprobó una histórica resolución en la que se declara claramente que nunca reconocerá los territorios ucranianos ocupados por Rusia como territorios rusos bajo ninguna circunstancia, ni legal ni de hecho. Esta decisión fue una señal importante para la comunidad internacional, resaltando el respaldo incondicional a la soberanía e integridad territorial de Ucrania en medio de la agresión ongoing. El documento fue aprobado por 118 diputados, ninguno se abstuvo ni votó en contra. En su pronunciamiento a la sociedad y a la comunidad mundial, los parlamentarios lituanos subrayan: «Ninguna ocupación del territorio de Ucrania por parte de la Federación Rusa será reconocida por el Parlamento de Lituania ni de iure, ni de facto». La resolución enfatiza claramente que Ucrania es un Estado independiente y soberano que tiene el derecho de defender su territorio, de formular su política interna y externa, y de definir su doctrina de seguridad. También se destaca que las fronteras de Ucrania son las que fueron reconocidas por la comunidad internacional en 1991, desde el momento en que obtuvo su independencia. El jefe del comité de asuntos exteriores, Remigijus Motuzas, quien presentó el proyecto de la resolución, afirmó: «Este es un momento de suma importancia: no solo para detener la injusta guerra y fortalecer la paz a largo plazo, sino también para hacer todo lo posible para restaurar la integridad territorial de Ucrania». Según sus palabras, este documento debe convertirse en un ejemplo para otros países y llama a sus colegas en otros órganos legislativos del mundo a aprobar decisiones similares, que confirmen el apoyo incondicional a Ucrania y garanticen la inviolabilidad de sus fronteras. En el contexto de la política internacional, sigue siendo particularmente relevante la cuestión de posibles compromisos que comienzan a proponer Estados Unidos. Según las últimas informaciones de los medios, la administración del presidente Donald Trump, en busca de una solución al conflicto entre Ucrania y Rusia, supuestamente ha preparado una «oferta de paz» para resolver la situación. Según esta propuesta, Washington estaría dispuesto a reconocer oficialmente el control de Moscú sobre Crimea y a relajar las sanciones contra Rusia. Esto ha provocado una intensa discusión y muchas dudas sobre las perspectivas del comportamiento de EE.UU. en esta compleja situación. El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andriy Yermak, al comentar las negociaciones diplomáticas, destacó que Kiev mantendrá claramente la línea de no reconocer nunca las áreas ocupadas temporariamente. Según sus palabras, Ucrania no planea hacer concesiones en este aspecto, y todos los riesgos relacionados con el reconocimiento de los actos de agresión rusos son considerados como una línea roja inamovible. «Para nosotros, es fundamental seguir defendiendo la verdad reconocida internacionalmente: las fronteras ucranianas son inalterables e inviolables», asegura el diplomático. Esta posición del gobierno ucraniano y el respaldo de Lituania y otros países europeos, sin duda, fortalecen los esfuerzos globales por mantener la integridad territorial de Ucrania. También aumenta la probabilidad de que en un futuro cercano la comunidad internacional pueda aplicar medidas aún más decisivas y coordinadas para contrarrestar la agresión rusa y garantizar la paz y estabilidad en la región. En medio de estos acontecimientos, es importante señalar que la cuestión de posibles compromisos y la búsqueda de soluciones diplomáticas sigue siendo muy compleja y genera numerosas controversias tanto en Ucrania como en el escenario internacional. Cada paso que implique hacer concesiones al agresor puede socavar los valores de la soberanía y la seguridad de Ucrania a largo plazo. Por eso, la discusión activa en ámbitos internacionales y nacionales continúa, y de ella dependerá no solo el futuro de Ucrania, sino también la estabilidad de todo el sistema de seguridad global.