El ministro de Asuntos Exteriores de Polonia, Radosław Sikorski, calificó abiertamente la decisión de Estados Unidos de no formar parte del tribunal internacional creado para castigar a Vladimir Putin por crímenes de agresión contra Ucrania como un acto sustancial de concesión política significativa a Kremling

Según sus palabras, este rechazo de EE.UU. es solo uno de aproximadamente diez importantes gestos que la nueva administración de Estados Unidos ha hecho en favor del líder ruso, destacando así una tendencia hacia la reducción del apoyo a la lucha ucraniana y el debilitamiento progresivo de la presión internacional sobre Moscú. Tras la reunión informal de ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, que tuvo lugar la semana pasada, Sikorski hizo un comentario significativo respecto al estado de la iniciativa internacional para la creación de un tribunal especial para Vladimir Putin. Subrayó que la negativa de EE.UU. a participar en este proceso constituye una concesión importante a Rusia, que activa y deliberadamente evita asumir responsabilidad por sus crímenes. Según el diplomático polaco, esta decisión simboliza un cierto declive en la unidad de los enfoques de los países occidentales para responder a la agresión. “La suspensión de la participación de EE.UU. en este asunto es una de las casi diez concesiones importantes que el nuevo gobierno estadounidense ha hecho a Vladimir Putin”, afirmó Radosław Sikorski. Destacó que Washington actualmente parece mostrar debilidad y vacilación diplomática, mientras que Moscú, por el contrario, recibe la señal de que sus acciones no acarrean consecuencias graves. Al mismo tiempo, el político expresó su esperanza de que el presidente Trump, conocido por su destreza en las negociaciones, saque la conclusión correcta y, en respuesta a esta cesión diplomática, comience a aplicar mecanismos de presión y estímulos negativos para forzar a el Kremlin a actuar con mayor sensatez. Por otro lado, incluso antes de esta declaración, a nivel de la UE se habían dado varios pasos importantes hacia la puesta en marcha de un tribunal internacional contra Putin. La jefa de la diplomacia de la Unión, Kaja Kallas, anunció la “aprobación política definitiva” para la creación del órgano judicial el pasado 9 de mayo en Ucrania, durante la celebración del Día de la Victoria. Un grupo de naciones responsables ya ha completado los documentos jurídicos y técnicos preparatorios para lanzar el tribunal especial en la sede del Consejo de Europa, lo cual representó un paso crucial en el proceso de responsabilización legal de los culpables. La dirección del Consejo de Europa confirmó su disposición a desplegar rápidamente esta instancia. El secretario general de la organización instó a los países miembros a mostrar voluntad política y actuar con decisión para garantizar el inicio del tribunal. La actual situación geopolítica y el respaldo internacional demuestran que las acciones en camino hacia el castigo legal ya se materializan en medidas concretas, sin embargo, la falta de participación activa de EE.UU. podría influir significativamente en la implementación definitiva de esta iniciativa. De esta manera, la situación respecto a la creación del tribunal internacional para Vladimir Putin se presenta como un claro ejemplo de juegos diplomáticos, cuando los grandes actores no siempre están dispuestos a unir esfuerzos en busca de justicia. La negativa de EE.UU. a participar en este proceso envía una señal seria que la justicia futura para el líder ruso sigue en duda, mientras Europa y otros aliados intentan mantener el impulso y evitar un retroceso en la lucha por la justicia y la responsabilidad por crímenes de agresión.