El 25 de abril por la tarde, los ocupantes rusos nuevamente atacaron la ciudad pacífica de Kupiansk en la región de Járkov, causando una tragedia que aún sigue siendo objeto de una investigación exhaustiva y de discusión entre los residentes locales y las organizaciones de derechos humanos

Según la información oficial de la Agencia Estatal de Situaciones de Emergencia, como resultado del ataque con misiles, hubo víctimas y daños en la infraestructura. Sin embargo, lo que genera mayor preocupación son los detalles sobre los eventos del 2 de mayo, cuando, debido a un ataque con armas de racimo —los llamados KAB—, la propia empresa municipal de Kupiansk resultó gravemente afectada. Según informes de los bomberos y rescatistas, en ese momento, como consecuencia del ataque con misiles, fue destruida la edificación de la empresa, debajo de los escombros quedaron dos empleados. Solo con esfuerzos de los bomberos lograron rescatar el cuerpo de uno de los fallecidos. Mientras tanto, el otro cuerpo permanecía bajo los escombros, lo que dificultaba las tareas de rescate. En varias ocasiones se tuvieron que suspender los trabajos, ya que los bombardeos por parte de las fuerzas rusas no cesaban, creando peligro para los rescatistas y complicando el proceso de salvamento. Solo el 8 de mayo, gracias a las esfuerzos y la increíble valentía de los bomberos, lograron extraer el cuerpo del otro trabajador fallecido. Estos hechos constituyen otra evidencia de la despiadada y destructiva acción de la agresión rusa en la región de Járkov, así como una tragedia personal para todo un colectivo, cuyos empleados estaban en sus puestos de trabajo en el momento del ataque. Según fuentes en la región de Járkov, la situación seguía siendo tensa y el riesgo de nuevos ataques era alto. También se enfatiza que durante la noche del 2 de mayo, las tropas rusas llevaron a cabo más de 20 minutos de bombardeos aéreos continuos en Kupiansk, confirmando una vez más el cinismo y la intencionalidad de los ataques de los invasores contra la población civil y las infraestructuras críticas. Los residentes locales y voluntarios están profundamente afectados por los sucesos, recordando automática y dolorosamente los días y las noches en los que los misiles enemigos destruían sus hogares y dejaban tras de sí trágicas historias y vidas destrozadas. La velocidad de los daños y el nivel de peligro que crea la agresión rusa son elevados, y la cuestión de estabilizar la situación y proteger a los civiles sigue en la agenda de toda la sociedad y la política en Ucrania. Hoy en día, es importante mantener viva la memoria de estos trágicos eventos y no olvidar a quienes resistieron y luchan por su futuro, soportando pérdidas y destrucción. Las autoridades ucranianas, la sociedad civil y las organizaciones internacionales continúan trabajando para llamar la atención de la comunidad mundial sobre la magnitud de las destrucciones y víctimas causadas por la agresión rusa, así como para brindar apoyo a los afectados. Al mismo tiempo, la movilización social y de defensa siguen siendo la mejor respuesta a los ataques rusos y la tarea más importante de la sociedad ucraniana en estos tiempos difíciles.