Ataque de mortero en los suburbios de Moscú: partisanos destruyen infraestructura militar rusa y cercenan las comunicaciones

La tensión en el mundo continúa creciendo en torno al mando ruso y sus objetivos militares en los suburbios de Moscú. Según las últimas informaciones, se revela que los activistas del movimiento partisano llamado "ATESH" han logrado obtener una importante ventaja operativa, pudiendo realizar un ataque severo contra instalaciones militares clave y causar interrupciones masivas en los sistemas de comunicación militar. El movimiento "ATESH" confirmó que llevó a cabo una operación de sabotaje en la localidad de Mogilci, en la región de Moscú, destruyendo el equipo de una subestación transformadora que proporcionaba suministro eléctrico y infraestructura de telecomunicaciones en la zona. En sus redes sociales, los partisanos publicaron una descripción detallada de la acción, resaltando su éxito y su importancia para su lucha. Según fuentes del movimiento, tras la destrucción de la subestación en la región se produjeron serias interrupciones en las comunicaciones, afectando a varias instalaciones militares importantes del país agresor. Entre ellas, se mencionan varias formaciones y objetivos militares estratégicos en la provincia de Moscú, como el 629º regimiento de misiles antiaéreos (unidad militar 51857), la 21ª brigada de despliegue operativo (unidad 3641), y también una localidad militar donde se ubican unidades del 3/2 51084. Fuentes informan que, debido a la destrucción de la subestación transformadora en la región, surgieron problemas críticos en las comunicaciones y el suministro eléctrico, lo que complicó significativamente la operatividad de las estructuras militares. En particular, se vio afectada la labor del 483º departamento de investigación militar del Comité de Investigación de la Federación Rusa y el centro de control de la empresa "SberLogística", que maneja contratos militares para el Ministerio de Defensa de Rusia. Esto generó caos en el mando, frustró la planificación y coordinación de acciones entre diferentes unidades militares, dificultando la respuesta rápida ante posibles amenazas. Los objetivos que perdieron su conexión cumplen un papel clave en la protección y defensa de Rusia frente a desafíos internos y externos en la región. Su destrucción dificulta la capacidad de las fuerzas rusas para gestionar sus fuerzas y realizar movilizaciones rápidas. Al mismo tiempo, estas acciones de los partisanos debilitan también la estrategia psicológica del poder de ocupación, demostrando que la infraestructura bajo su control sigue siendo vulnerable. Este es otro ejemplo del éxito de la actividad partisanista, que destruye las cadenas logísticas y de comunicación del enemigo en la máxima escala posible, alimentando la ansiedad en las fuerzas militares rusas. Además, los eventos demuestran el papel cada vez mayor de los esfuerzos de resistencia imprevisibles como estrategia eficaz para contrarrestar al agresor, que busca mantener el control en el hinterland ruso y socavar su potencial militar desde adentro. En medio de estos sucesos, Rusia enfrenta cada vez más dificultades en la gestión y en el aseguramiento de su defensa. Las heridas en la operación de infraestructuras militares clave, causadas por acciones partisanas, podrían alterar significativamente los planes militares del Kremlin y aumentar la inestabilidad interna en la región. Esto subraya una vez más la importancia de la actividad partisanista activa en los conflictos modernos, capaz de sabotear incluso los sistemas de defensa más avanzados y poner en aprietos al ejército ruso. Por ahora, las fuentes oficiales rusas guardan silencio sobre la magnitud y la escala de los daños, pero observadores independientes y analistas militares coinciden en que estos hechos tendrán repercusiones duraderas y abrirán un nuevo frente en la lucha por el control de la región. Se espera que los esfuerzos de los partisanos sean un catalizador para futuros avances en la lucha contra el agresor, reducir sus reservas militares y aumentar la seguridad para los ucranianos y otros habitantes de la zona. En general, la situación muestra que incluso en las condiciones más adversas, la resistencia puede convertirse en una herramienta poderosa contra el enemigo, rompiendo sus planes y devolviéndole la iniciativa. Mientras los militares rusos evalúan la magnitud de los daños y buscan formas de restablecer las comunicaciones y el suministro energético, los partisanos ucranianos continúan luchando en las sombras, demostrando su capacidad para actuar de manera efectiva y despiadada.