Rumanía respondió a Putin: los intentos de culpar a Bucarest de la guerra contra Ucrania recibieron una contundente respuesta
En los informes geopolíticos contemporáneos y en las discusiones diplomáticas entre los países miembros de la OTAN y Rusia, en los últimos tiempos, la responsabilidad por la guerra que continúa en Ucrania ha adquirido mayor relevancia. La reciente declaración del presidente ruso Vladimir Putin, en la que acusa a Rumanía y Bulgaria de fomentar la tensión y asume una significativa parte de la responsabilidad por el conflicto devastador, provocó una reacción enérgica de Bucarest. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rumanía emitió una respuesta claramente contundente a través del portavoz Andrei Țârneață, quien subrayó que cualquier acusación por parte del liderazgo ruso no es sino un intento de transferir la responsabilidad por la agresión a otros países. Según el representante diplomático, la decisión de Rumanía de ingresar en la OTAN es una elección soberana de los ciudadanos libres del país y de las naciones aliadas, y de ninguna manera amenaza la estabilidad o la seguridad de la región. Al contrario, enfatizó Țârneață, esta integración estratégica ha sido una respuesta a la agresión rusa y un esfuerzo por proteger el espacio europeo del caos y la barbarie provocados por Rusia. El portavoz señaló además que Putin, en su retórica, retoma narrativas ya conocidas que sirvieron como pretexto para desencadenar la guerra, incluyendo la anexión de Crimea y la invasión a gran escala de Ucrania. "El único que verdaderamente representa una amenaza para la estabilidad regional en Europa es la Federación Rusa. Ella lleva a cabo una guerra ilegal, bombardea brutalmente a la población civil y comete numerosos crímenes de guerra. Además, el Kremlin difunde activamente desinformación y realiza propaganda antigubernamental y antinorteamericana, dirigida a debilitar la unidad de los valores occidentales", declaró Țârneață. Reaccionando con cautela pero con determinación a las acusaciones, en su discurso afirmó que Rusia utiliza herramientas propagandísticas para justificar su agresión. Un ejemplo destacado se encuentra en un documental propagandístico titulado "Rusia. Kremlin. Putin. 25 años", transmitido por el canal estatal ruso "Rusia-1". En este filme, basado en archivos y entrevistas, se incluye una frase del líder ruso, hecha hace unos años, en la que Putin culpa la posible presencia de bases estadounidenses en Bulgaria y Rumanía en el contexto de la expansión estadounidense. El video también presenta citas actuales donde afirma que sus observaciones anteriores estaban destinadas a transmitir el mensaje a Occidente y a obtener una reacción que, sin embargo, no llegó a sus expectativas, lo cual finalmente llevó a la guerra en Ucrania. Las imágenes y comentarios mostrados confirman que el Kremlin intenta justificar su agresión, entre otras cosas, mediante ideas sobre la “amenaza” desde la OTAN y Occidente. También se menciona en el documental que Putin, en entrevistas y discursos, ha defendido una antigua conceptualización, especialmente en relación con la anexión de Crimea y los conflictos en Ucrania, justificando sus acciones como una necesidad para proteger los intereses rusos. Analistas estadounidenses y europeos han notado que en esta producción se presenta un uso grosero y cínico de la historia y los eventos actuales para formar un frente ideológico que busca únicamente justificar la política de Putin. Según los informes, las declaraciones de Putin y las grabaciones de archivo mostradas en el documental constituyen parte de una campaña de información destinada a fortalecer el apoyo dentro de Rusia y a crear una imagen idealizada del líder ante sus seguidores. Es importante destacar que estos mensajes se acompañan activamente con llamados a "proteger los intereses rusos" y a negar cualquier provocación por parte de Occidente. Al mismo tiempo, Putin, en sus declaraciones, repite una y otra vez que su objetivo principal es mantener la influencia de Rusia, incluso mediante la guerra, y expresa la esperanza de que alguna vez pueda evitarse el uso de armas nucleares. En el Parlamento rumano continúa un activo debate político sobre la guerra y sus consecuencias. Destaca, además, que en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de principios de mayo, triunfó el candidato ultraderechista George Simion, quien expresa abiertamente puntos de vista prorussos. Su apoyo alcanzó cerca del 41%, mientras que su principal oponente, el alcalde liberal de Bucarest, Nicușor Dan, obtuvo menos del 21%. Aunque en 2024 Simion fue vetado para ingresar en Ucrania debido a actividades antifrancesas, sus simpatizantes siguen impulsando una política abierta hacia Rusia y en contra del suministro de armas al ejército ucraniano. Estos hechos muestran no solo la tensión política interna en la sociedad, sino también el amplio contexto geopolítico. Rumanía, como país miembro de la OTAN y uno de los socios más activos de Ucrania, mantiene una postura diplomática independiente y libre, rechazando cualquier acusación falsa y buscando garantizar la seguridad y estabilidad en la región, reaccionando activamente ante los esfuerzos propagandísticos rusos por sembrar discordia y desconfianza.