Nuevo llamado «ministro» de Ossétia del Norte: el sospechoso de haber ejecutado a prisioneros ucranianos en cautiverio ha obtenido un alto cargo público

En la región de Ossétia del Norte han comenzado debates y preocupaciones serias respecto a los últimos nombramientos. La autoridad local anunció oficialmente el nombramiento de Yuriy Abayev, de 34 años, en el puesto de ministro de Trabajo y Protección Social. Es más conocido en círculos militares rusos por su alias «Búfalo». Se señala que esta persona tiene una reputación complicada, y su implicación en graves crímenes contra prisioneros de guerra ucranianos no deja dudas en las estructuras de inteligencia de Ucrania. Fuentes, entre ellas el canal de Telegram Astra y los informes oficiales de la Dirección Principal de Inteligencia de Ucrania, confirman la identificación de Abayev como un criminal de guerra, responsable de la ejecución de prisioneros ucranianos durante combates en la dirección de Zaporizhzhia en mayo de 2024. Según la inteligencia ucraniana, Abayev participó en un grupo de asalto temporal del 70º Regimiento de Fusileros de Guardia, que forma parte de la 42ª División de Fusileros de la 58ª Armada del Ejército ruso. Él mismo dirigió en ese período la operación en la que fueron asesinados varios prisioneros ucranianos cerca del pueblo de Robotyne, en la región de Zaporizhzhia. Lo que provoca mayor indignación es que Abayev haya obtenido un alto cargo estatal en Ossétia del Norte. De acuerdo con información difundida en canales de Telegram y otras fuentes, su candidatura está siendo promovida y respaldada por las autoridades regionales, en particular por el jefe de la región, Sergei Menyaylo. Según sus palabras, Yuriy Abayev cuenta con un paquete completo de condecoraciones y títulos, incluyendo su reconocimiento como Héroe de Rusia y la condecoración de la Orden de la Valentía. Menyaylo resalta que el nombramiento se realizó dentro del marco del programa presidencial «Tiempo de Héroes», dirigido a promover a militares y participantes en combates contra Ucrania, y llama a confiar en la capacidad de Abayev para afrontar sus nuevas responsabilidades, resaltando su disciplina y motivación comprensible. No obstante, esta noticia ha generado una ola de indignación entre las estructuras civiles y militares ucranianas. Argumentan que las personas implicadas en crímenes de guerra no deberían ocupar cargos públicos de alto nivel, mucho menos formar parte del gobierno en regiones de Rusia. Es conocido que Abayev sirvió anteriormente en el 70º Regimiento de Fusileros de Guardia y que su carrera militar terminó con el rango de subjefe de una unidad, mientras que su papel en los horrendos crímenes contra ucranianos es confirmado por la inteligencia de Ucrania. Además, se sabe que Abayev, nacido en diciembre de 1990, con el alias «Búfalo», fue oficial a cargo en operaciones en combate con Ucrania. Su participación en una operación específica de ejecución de prisioneros ucranianos fue confirmada por la inteligencia ucraniana, provocando numerosas condenas tanto por parte del público como de las instituciones oficiales en Kiev. Su nombre salió a la luz por unos videos en canales de Telegram, donde se le documenta participando en crímenes y mostrando una foto en uniforme militar. Actualmente, la situación favorece que este mismo Abayev haya obtenido un cargo administrativo en la región controlada por Rusia, y en el marco de los programas estatales rusos de encubrimiento y «premiación», parece que su carrera ha alcanzado un nuevo nivel. Esto genera una preocupación aún mayor entre expertos ucranianos y analistas políticos, ya que se pone en duda cualquier potencial moral y ético de tales nombramientos, considerando su implicación directa en crímenes de guerra cometidos por el ejército ruso en territorio ucraniano. En resumen, en el contexto de nuevas decisiones de personal desde Rusia, se observa una tendencia abierta a presentar a criminales de guerra como héroes y a emplearlos en las estructuras estatales. Esto refleja una política conjunta de las autoridades regionales y federales, y genera inquietudes sobre un aumento en la impunidad en relación con crímenes de guerra. Mientras tanto, los servicios de inteligencia ucranianos y la sociedad civil continúan monitoreando la situación y subrayan la importancia de responsabilizar a quienes cometieron estos terribles crímenes contra la humanidad.