Las autoridades rusas informan de un nuevo ataque de drones en Moscú, ocurrido en la noche del 6 al 7 de mayo, que ha provocado una gran repercusión y confirma la tendencia de ataques nocturnos y sabotajes activos en la capital rusa

Chas Pravdy - 07 mayo 2025 01:20

Según comunicados oficiales, el Ministerio de Defensa de Rusia supuestamente derribó siete vehículos no tripulados que volaban en dirección a Moscú, además de cerrar para el tráfico aéreo el aeropuerto de Sheremétievo, situado al noroeste de la ciudad, lo que vuelve a subrayar la creciente tensión y los problemas de seguridad en la región. El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, en sus publicaciones en las redes sociales, confirmó la neutralización de siete drones por las fuerzas del sistema de defensa antiaérea del Ministerio. Según sus palabras, en los lugares donde cayeron los restos, actualmente trabajan especialistas de los servicios de emergencia y se llevan a cabo tareas para aclarar la magnitud de los daños y buscar posibles víctimas. “Por las fuerzas de la defensa aérea, se derribaron siete vehículos no tripulados que volaban hacia nuestra dirección. Los restos y los daños están siendo investigados por expertos. Por el momento, no hay datos sobre posibles víctimas”, indicó el funcionario. De acuerdo con la "Servicio Rusa de la BBC", testigos de las zonas ubicadas en la parte occidental de la región de Moscú, en particular residentes del distrito de Kubinka, reportan el paso de varios drones y disparos de armas de fuego contra ellos desde los medios de defensa antiaérea. Esto también es confirmado por otras fuentes a través de canales temáticos en Telegram, que rápidamente difunden fotos y videos de los lugares de los impactos. La noche del 7 de mayo, Sobianin en varias publicaciones en redes sociales aclaró que ya se habían derribado ocho drones en las cercanías de Moscú. En cuanto a las consecuencias, las autoridades oficiales y los servicios locales guardan silencio sobre los detalles de los daños y posibles víctimas. Sin embargo, comienzan a aparecer datos sobre que los restos de algunos drones cayeron cerca de edificios residenciales, lo que genera preocupaciones sobre posibles daños en infraestructura o viviendas. La Agencia Federal de Transporte Aéreo de Rusia informó que desde la una de la madrugada se cerró para las aerolíneas el aeropuerto de Sheremétievo, situado al norte de Moscú. Esto es otra manifestación de las restricciones en la conectividad aérea de la ciudad, que ya llevan varios días produciéndose debido a la relativamente activa campaña de ataques con drones. El antecedente de este incidente indica que, en varias ocasiones recientes, distintas ciudades rusas, incluyendo Moscú, han sido blanco de ataques con drones. En la noche del 7 de mayo, recursos de información rusos reportaron la destrucción de al menos 19 vehículos no tripulados en diferentes distritos de la ciudad y regiones cercanas. Uno de estos drones, según informes, cayó cerca de un edificio residencial de varios pisos, provocando pánico y miedo entre los residentes. Anteriormente, ataques similares llevaron a la interrupción de operaciones en aeropuertos y algunos drones fueron destruidos en el aire o mediante sistemas de Defensa Antiaérea remota. Este nuevo episodio es otra muestra del aumento de la tensión entre Kyiv y Moscú, así como un nuevo desafío para el sistema de seguridad ruso, que actualmente intenta hacer frente a ataques cada vez más frecuentes de vehículos aéreos no tripulados letales. La mayor frecuencia de estos ataques pone en duda la capacidad defensiva de Rusia y aumenta la incertidumbre sobre los posibles escenarios futuros del conflicto. Asimismo, los expertos señalan que ataques similares ocurren en momentos críticos para la capital rusa y las regiones cercanas, en medio de una creciente tensión sobre el conflicto en Ucrania. Esto puede interpretarse como una señal para las autoridades rusas de que sus oponentes locales e internacionales han intensificado sus acciones en el espacio aéreo. En conclusión, la situación con los ataques con drones sigue siendo tensa. Moscú confirma la intensificación de las operaciones del sistema de defensa aérea y el cierre de aeropuertos clave, lo que genera dificultades adicionales para la aviación civil y los residentes de la ciudad. Al mismo tiempo, los informes sobre daños y posibles víctimas generan preocupación entre la población, y los expertos llaman a tomar medidas más activas contra las amenazas cibernéticas y de sabotaje. Cómo evolucionará esta situación, solo el tiempo lo dirá, pero es evidente que Moscú continúa en el centro de atención debido al riesgo de nuevos ataques, fortaleciendo la preparación para posibles escenarios y escaladas en la región.

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