La Unión Europea está llevando a cabo una preparación activa para el próximo, 17º paquete de sanciones, dirigido contra Rusia en respuesta a sus acciones agresivas en Ucrania y a la violación de las normas internacionales

Según información de fuentes abiertas, en particular de la agencia Reuters, diplomáticos y analistas europeos ya están discutiendo los elementos clave de las futuras medidas restrictivas, en especial aquellas relacionadas con la utilización de armas químicas, así como aspectos más generales de la lucha contra las amenazas híbridas. El miércoles, representantes de la Unión Europea iniciaron una discusión activa sobre el 17º paquete de sanciones, que, según planes preliminares, no solo se centrará en la máquina militar rusa, sino también en la llamada “flota oculta” de Moscú: estructuras que garantizan operaciones militares y logísticas fuera de las rutas marítimas habituales y bajo el control de dicha flota, enmascaradas bajo intereses económicos y comerciales. Dentro de esta discusión, se está considerando activamente una lista concreta de 15 personas jurídicas y físicas que, según sospechan los servicios secretos europeos y las investigaciones internacionales, están implicadas en el uso de armas químicas en Ucrania. De acuerdo con informes de Reuters, entre las posibles nuevas restricciones se contempla la incorporación a la lista de sanciones de 25 personas adicionales relacionadas con violaciones de derechos humanos o que hayan cometido delitos en el contexto de la agresión rusa. También, entre los objetivos potenciales, se menciona a la compañía rusa de extracción de petróleo “Surgutneftegas”, que Estados Unidos ya incluyó en sus listas de sanciones en enero de este año, como parte de una campaña global de restricciones contra el sector energético ruso. La Unión Europea propone también incluir a esta empresa en la lista de sanciones — con ello, planea reforzar las restricciones comerciales y dificultar que Rusia financie operaciones militares mediante la exportación de petróleo. Según información previamente publicada, la preparación del 17º paquete de sanciones se realiza en estrecha coordinación con Estados Unidos. El objetivo principal es llevar a cabo acciones coordinadas para limitar los recursos rusos y dificultar sus capacidades militares y económicas. Se espera que los ministros de Exteriores de la UE aprueben este paquete durante la reunión del Consejo de la Unión Europea prevista para mayo de 2025. El ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Jean-Noël Barré, resaltaba la importancia de dicha sincronización con EE. UU., señalando que los países europeos buscan formular una posición unificada y fuerte, y aplicar las nuevas sanciones a tiempo para aumentar la presión sobre Moscú. Este paso forma parte de una estrategia amplia de la Unión Europea para apoyar a Ucrania, combatir la agresión rusa y prevenir la escalada de ataques híbridos, en particular el uso de armas químicas en el conflicto. De esta manera, continúa el proceso de formación del nuevo paquete de sanciones, cuyo despliegue debe ser un paso más en los esfuerzos internacionales para limitar la influencia rusa y la posible utilización de armas de destrucción masiva en Ucrania. Es evidente que la Unión Europea busca actuar de manera coordinada con sus socios transpacíficos y garantizar la correspondencia de las medidas a los desafíos actuales, con el fin de mantener la unidad y reforzar la efectividad de su política hacia Moscú.