La defensa aérea de Ucrania contraatacó la agresión de Rusia: se destruyeron dos misiles balísticos «Iskander» y más de 80 drones enemigos
Durante la noche del martes al miércoles, así como a lo largo del día 7 de mayo, las fuerzas de defensa ucranianas repelieron un ataque a gran escala por parte de la Federación Rusa, que utilizó misiles balísticos prohibidos por el derecho internacional y drones kamikaze. Según el comunicado del mando de las Fuerzas Aéreas de Ucrania, la defensa aérea ucraniana logró reducir la amenaza con éxito al destruir dos misiles balísticos "Iskander" y más de setenta aparatos no tripulados del agresor. Además, otros 64 drones enemigos, equipados con imitadores o que tenían otra táctica de sabotaje, no alcanzaron sus objetivos y fueron destruidos o interceptados en diferentes partes del país. Por información oficial, desde las 20:30 del 6 de mayo y hasta la mañana del 7, el enemigo realizó una ofensiva sistemática contra posiciones ucranianas, lanzando cinco misiles balísticos de tipo "Iskander-M" y KN-23 desde las regiones de Kursk, Taganrog y Briansk. Estos misiles fueron disparados en varias oleadas, intentando causar el mayor daño posible a la infraestructura crítica y a la población civil. Además de los ataques con misiles, las fuerzas rusas emplearon 187 drones no tripulados, utilizados tanto para ataques como para funciones de reconocimiento. Se llevó a cabo un amplio asalto con llamados "drones kamikaze", entre los cuales estaban drones de diversos tipos, incluyendo Shahed. Según datos de la aviación ucraniana, a las 14:30 del 7 de mayo, las fuerzas de defensa aérea lograron derribar con éxito dos misiles balísticos – "Iskander-M" y KN-23 – así como destruir 81 drones de ataque. Esto constituye un logro importante en el contexto de los desafíos tácticos actuales derivados de los intensos ataques aéreos del enemigo. Al mismo tiempo, 64 drones imitadores y otros drones fueron destruidos o perdieron su objetivo en la fase inicial de aproximación, lo que evitó su intercepción con misiles y aviones. Aunque algunos ataques afectaron varias regiones, los daños provocados por los golpes enemigos parecen ser más localizados, según datos preliminares. Las zonas afectadas incluyen el distrito de Kiev, especialmente la región capital, así como el norte de Ucrania — Sumy, Zhytomyr — y las regiones del sur: Donetsk y Zaporiyia. Todas estas áreas sufrieron daños en infraestructura, incluyendo instalaciones energéticas y zonas residenciales. La reacción rápida ante esta situación tensa fue garantizada por las unidades aéreas ucranianas, las fuerzas de los sistemas de defensa antiaérea, los medios de guerra electrónica y grupos móviles de respuesta rápida, que rápidamente repelieron o destruyeron la maquinaria enemiga. Actuaron en estrecha coordinación para minimizar pérdidas humanas y materiales. En general, tras esta escalada nocturna y diurna, Ucrania demuestra un alto nivel de movilización y capacidad para hacer frente a escenarios de ataques masivos de misiles y drones, que siguen formando parte de la táctica moderna del agresor ruso. El régimen de vigilancia y defensa continúa manteniendo al enemigo a distancia, aunque la situación presenta múltiples desafíos para las fuerzas ucranianas y la población en las regiones afectadas.