En el corazón de los círculos diplomáticos de Estados Unidos, han vuelto a aparecer declaraciones sin precedentes acerca de posibles opciones para resolver el conflicto en Ucrania

Chas Pravdy - 07 mayo 2025 08:29

El Representante Especial del Presidente de Estados Unidos para Ucrania, Kit Kellogg, anunció con alegría la supuesta disposición de la parte ucraniana a crear una zona desmilitarizada de aproximadamente 30 kilómetros de longitud dentro de las líneas de frente actuales. Esta decisión podría convertirse en un paso importante para reactivar el proceso de negociaciones, que muchos expertos consideran complejo y multifacético. Según Kellogg, los círculos diplomáticos estadounidenses proponen satisfacer a las partes con un control supervisado y transparente sobre la zona de alto el fuego, que deberían monitorear tanto Ucrania como Rusia. La idea se basa en cesar las hostilidades en el “lugar”, es decir, en los territorios actualmente controlados por las fuerzas ucranianas y las fuerzas de ocupación rusas. Esto significa que las tropas y equipos pueden retirar a una distancia determinada, permaneciendo dentro de sus posiciones, y que el control de estas áreas seguirá siendo ejercido por los operadores de ambas partes. Kellogg enfatizó en una transmisión en vivo en Fox News que un alto el fuego de 30 días puede ser el punto de partida para pasos futuros, y que su potencial depende de la capacidad de las partes para mantener la tregua durante ese tiempo. “Si logramos mantener esta zona sin combates durante un mes — dijo —, entonces hay motivos para seguir adelante con el acuerdo. Esto podría abrir el camino hacia una resolución más estable, que posteriormente se transforme en un proceso de paz completo”. Además, el diplomático destacó que la experiencia histórica de los países bálticos tras la Segunda Guerra Mundial y la reunificación de Alemania muestran que la situación política puede cambiar rápida e impredeciblemente. Otra parte importante de este juego diplomático es la confianza en que las fuerzas ucranianas están preparadas para un retiro temporal de sus fuerzas — en torno a 15 kilómetros en dirección al enemigo — y que, según el representante estadounidense, también están de acuerdo las fuerzas rusas con tal acuerdo. Esto crearía una llamada zona desmilitarizada de 30 kilómetros, que sería controlada por comandamientos internacionales o una “coalición de decisivos”, encargada de vigilar las violaciones y el incumplimiento de los acuerdos. Es importante destacar que este escenario no es solo una propuesta, sino una posibilidad real de prevenir una nueva escalada del conflicto. Kellogg añadió: “Tenemos la experiencia de que incluso una pausa breve en los combates es más fácil de mantener que la reanudación de un conflicto ya consolidado. Por lo tanto, si esta iniciativa puede mantenerse durante un mes, puede servir de trampolín para estabilizar la situación y reducir los riesgos para ambas partes”. Con anterioridad, los medios informaron sobre negociaciones secretas que tuvieron lugar en París, representando un verdadero respiro en la diplomacia de las relaciones entre Ucrania y Estados Unidos. Según fuentes, entonces la administración del expresidente Donald Trump entregó a Ucrania un documento que proponía una estrategia de compromiso. Este documento mencionaba la posibilidad de reconocer el control de Rusia sobre Crimea anexada y de aliviar las sanciones contra Moscú, lo que generó reacciones mixtas en Kiev. Posteriormente, en abril, el presidente Volodymyr Zelensky confirmó oficialmente que Estados Unidos propuso planes para el futuro de Ucrania durante su visita a Londres. Sin embargo, según dijo, luego apareció un segundo documento que difería sustancialmente en el contenido. Destacó que la delegación ucraniana, junto con colegas europeos y enviados estadounidenses, discutió uno de los borradores, pero pronto surgió otro más favorable a compromisos en relación con Rusia. La agencia Reuters publicó el texto completo de esta propuesta estadounidense, en la que se menciona la aceptación del control ruso sobre varias regiones ocupadas por Ucrania. Esto provocó un acalorado debate en círculos diplomáticos y políticos, ya que el destino de territorios como Crimea y Donbas sigue siendo uno de los temas más delicados y disputados. Por el momento, la cuestión del acuerdo de paz continúa siendo uno de los temas más candentes en la diplomacia mundial, y Kiev y Washington subrayan su interés en mantener la soberanía y integridad territorial. Sin embargo, detrás de escena, las negociaciones y discusiones siguen su curso, con la posibilidad de que cambien todas las cartas. La geopolítica — este un juego de larga duración y de alta complejidad — se mide no solo en declaraciones diplomáticas, sino también en pasos reales en el campo de batalla y en las oficinas de poder.

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