El presidente de China, Xi Jinping, realizó una visita oficial a Moscú con motivo de la celebración del Día de la Victoria, el 9 de mayo
Según informan las agencias de noticias rusas «RIA Novosti» y TASS, el avión del líder chino aterrizó en el aeropuerto de Vnukovo, lo que constituyó la primera etapa de su visita de dos días a Moscú. Según fuentes, Xi Jinping llegó a Rusia para participar en los eventos conmemorativos dedicados al 78º aniversario de la victoria sobre el nazismo en la Segunda Guerra Mundial. Se espera que durante este tiempo, el líder chino participe en un desfile militar, que tradicionalmente se realiza en la Plaza Roja, símbolo emblemático de la victoria y de la memoria compartida de ambos pueblos. Paralelamente, está prevista una serie de negociaciones bilaterales con las autoridades rusas, dirigidas a fortalecer la asociación estratégica y la cooperación en diversas áreas. Los primeros pasos oficiales de la visita prácticamente no incluyeron reuniones formales con altos funcionarios cerca del avión: el presidente ruso, Vladimir Putin, no fue recibido en el aeropuerto. En cambio, en las inmediaciones del avión esperaba la viceprimera ministra de Rusia, Tatiana Golikova, quien recibió al líder chino en un ambiente tranquilo y solemne. Esto subraya la especial atención que los líderes de ambos países otorgan a este evento, aunque sin una ceremonia oficial de encuentro. Se señala que, tras una breve ceremonia en el aeropuerto, Xi Jinping se dirigirá al centro de Moscú. Allí visitará el desfile militar, que se ha convertido en un símbolo de la memoria histórica y de la unidad de los pueblos, uno de los principales elementos de la celebración del Día de la Victoria. También están planificadas reuniones con las autoridades rusas, durante las cuales se discutirán temas para fortalecer la cooperación bilateral en ámbitos como la economía, la cooperación en materia militar y técnica, las relaciones internacionales y otros áreas importantes. En general, la visita de Xi Jinping a Moscú en el contexto de la celebración del 9 de mayo genera un gran interés tanto en Rusia como en China. No solo confirma la asociación estratégica entre ambos países, sino que también envía una señal de que ambas partes buscan fortalecer su interacción, teniendo en cuenta los desafíos globales y los cambios en la política mundial. Se espera que durante la visita se hagan varias declaraciones importantes y se firmen documentos que tendrán un impacto significativo en el desarrollo de las relaciones internacionales en esta región y más allá.