El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, está profundamente disgustado por la decisión de los países de la Unión Europea de prohibir los vuelos de los líderes de Serbia y Eslovaquia, quienes planeaban asistir a las ceremonias en Moscú con motivo del Día de la Victoria

Chas Pravdy - 07 mayo 2025 21:22

Este paso ha provocado un malestar considerable en Moscú, ya que Lavrov insinúa doble rasero y subraya la ambigüedad de dicha política por parte de los países bálticos. Según la agencia rusa TASS, citando una fuente en la "Pravda Europea", el ministro ruso expresó su posición respecto a esta decisión, indicando que "se atiene a las reglas de la televisión y la censura" y que no commentará públicamente sus pensamientos personales sobre el tema. Al mismo tiempo, resaltó: "Por supuesto, es una vergüenza". Sin embargo, Lavrov evitó una condena directa, probablemente para no provocar tensiones aún mayores. Por esta situación, también crece el conflicto diplomático. Previamente, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, calificó esa prohibición de "métodos no civilizados" y culpó a los países bálticos de actuar como un "faro del rusofobia". Sus declaraciones son una continuación de la campaña informativa de Moscú en favor de la aislación internacional y de la política de bloqueo de los objetivos políticos y culturales rusos. Un aspecto destacado de este evento es que el primer ministro eslovaco, Robert Fico, y el presidente de Serbia, Aleksandar Vučić, serán los únicos líderes europeos invitados a participar en la parada conmemorativa del 78º aniversario de la Victoria en Moscú. Vučić ya ha llegado a la capital rusa, aunque con retraso — debido a una alarma aérea en Rusia, tuvo que hacer una parada en Bakú. Esto subraya la tensión en las relaciones entre la Unión Europea y estos países, que permanecen como algunos de los pocos que apoyan abiertamente los vínculos tradicionales con Moscú. Respecto al primer ministro eslovaco, Robert Fico, informó sobre intentos de sabotear su visita planificada debido a que la parte estonia confirmó la prohibición de su avión en vuelo libre a través del espacio aéreo del país. Fico confirmó que sus vuelos han causado algunos inconvenientes, pero señaló que su participación en el desfile en la Plaza Roja aún está en duda. En el programa oficial de la visita a Moscú no hay mención de su presencia en la ceremonia, lo que podría indicar que las actividades planeadas serán canceladas o pospuestas. Esta situación resalta nuevamente la tensión en las relaciones internacionales en el contexto de los vuelos y las manifestaciones diplomáticas en memoria de las victorias militares, planteando interrogantes sobre la futura interacción de Rusia con Europa y los países bálticos en los ámbitos de política exterior y seguridad.

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