El Ministerio de Asuntos Exteriores de Dinamarca planea convocar al embajador de Estados Unidos en Copenhague después de la aparición de informes en los medios que afirman un aumento en las actividades de inteligencia estadounidenses en Groenlandia, una región estratégicamente importante
Esta noticia ha generado una profunda preocupación en la capital del reino, especialmente en un contexto de aumento de tensiones en la política internacional y de los intereses previamente expresados por EE. UU. de fortalecer su presencia en las regiones polares. El jefe del Ministerio de Asuntos Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen, emitió una declaración al respecto. Según sus palabras, ya se ha reunido con la embajada diplomática para esclarecer las verdaderas intenciones de la parte estadounidense. "No podemos confirmar la información difundida por el periódico The Wall Street Journal respecto a un aumento en las actividades de inteligencia de EE. UU. en Groenlandia. Sin embargo, es importante destacar que quienes hacen estos anuncios no le otorgan mucha importancia. Esto nos preocupa", afirmó el ministro en declaraciones a DR. Por su parte, Rasmussen señaló que durante la reunión con el embajador de Estados Unidos en Dinamarca se abordará la cuestión del origen de esta información y su fiabilidad. "Nuestro objetivo es determinar si estamos ante rumores o si se trata de una intención real de Washington de incrementar sus actividades de inteligencia en la región", añadió. Insistió en que para Dinamarca sería muy alarmante si surgieran indicios de que países externos tienen la intención de seguir el territorio del país, especialmente en regiones de tanta importancia estratégica como Groenlandia. La tensión en esta situación se remonta a años anteriores, cuando la Administración del expresidente estadounidense Donald Trump expresó interés en Groenlandia en varias ocasiones, considerando esta región un elemento clave en la lucha geopolítica en el Océano Ártico. En los últimos meses, en medio de una tensión global, aumentaron las alarmas respecto a un posible uso de la fuerza militar para controlar esta región autónoma perteneciente a Dinamarca. Fuentes no oficiales informan que en Washington se discuten ampliamente estos temas, y que los líderes estadounidenses no ocultan su interés en ampliar su influencia en el Ártico. Al mismo tiempo, círculos políticos y sociales en Copenhague resaltan que declaraciones similares y planes de este tipo provocan un enérgico rechazo por parte de Dinamarca, que los considera una intervención inaceptable en sus asuntos internos y una violación de acuerdos internacionales. Esta tensión subraya la importancia de adoptar medidas diplomáticas y mantener la paz en la región. El desarrollo de los eventos complica aún más una ya de por sí tensa situación en las latitudes del norte, dado que Groenlandia, con su valor estratégico en materia de seguridad y recursos, ahora se encuentra en el centro de atención de actores globales. Por ello, tanto en Dinamarca como en países occidentales, se observa con especial atención la reacción de Washington, ya que esto podría influir en el nivel futuro de cooperación en la resolución de cuestiones regionales y en el mantenimiento de la paz. En vista de esta situación, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Dinamarca hace un llamado al diálogo y a métodos diplomáticos para resolver posibles diferencias, evitando una escalada de tensiones en una región crucial para la seguridad internacional. Los próximos días serán determinantes para comprender cuánto toman en serio Washington las afirmaciones y noticias sobre el incremento de su actividad de inteligencia en Groenlandia, y cómo evolucionará en este contexto la postura de Dinamarca y sus socios occidentales.