Durante la noche del 6 al 7 de mayo, los drones ucranianos llevaron a cabo un ataque masivo contra objetivos estratégicos en la industria de defensa en Rusia, lo que provocó incendios importantes y daños significativos cerca de varias ciudades
Este ataque sofisticado y cuidadosamente planificado no fue solo un episodio más en la serie de acciones en la guerra aérea, sino también una señal profunda de una nueva fase en el conflicto: la capacidad de los sistemas de drones ucranianos para infiltrar el territorio del país agresor y poner en peligro su infraestructura militar. Según informes oficiales, como fuentes oficiales citaron al gobernador de la región de Tula, Dmitri Miliáyev, y al jefe de la República de Mordovia, Artem Zdunov. De acuerdo con estos funcionarios, como resultado de las operaciones de los drones ucranianos en varias instalaciones en las regiones, se produjeron incendios a gran escala que causaron graves interrupciones en el trabajo de las corporaciones de defensa. Miliáyev informó que la defensa antiaérea (DAA) derribó cuatro drones y que las operaciones de defensa continúan mientras los esfuerzos se dirigen a bloquear la quinta ola de ataques. Zdunov también confirmó esto, añadiendo que en Sarátov se observa una "amenaza de drones", y que los servicios de emergencia y las fuerzas del orden ya trabajan en modo intensificado. Según la información difundida a través del canal de Telegram Astra, las ciudades de Tula y Sarátov, ambas en Rusia, fueron las más afectadas; tras los ataques con drones, allí estallaron incendios de gran escala. En Tula, dos instalaciones de la industria de defensa estratégicamente importantes, pertenecientes a la corporación estatal Rostec, fueron dañadas por los drones. Uno de los focos de incendio más grandes se registró en la zona de la calle Shcheglovskaya Zasika, donde se encuentran objetivos clave: la Planta de Instrumentación Científico-Industrial "Constructores de Instrumentos" en honor al académico A.G. Shipunov, especializada en el desarrollo de sistemas de armas de alta precisión para las fuerzas terrestres, marítimas y aéreas, así como en sistemas de defensa antiaérea. Cerca de allí está la "Unión Científico-Industrial SPUAV", que produce modernos sistemas de artillería de lanzamiento múltiple y armas químicas pesadas. La importancia de estas instalaciones es difícil de sobrevalorar, ya que forman parte de la industria de defensa nacional de Rusia. Es importante señalar que, por el momento, la naturaleza exacta de los incendios y la magnitud de los daños siguen siendo inciertas, ya que la información sobre el alcance de las lesiones y las pérdidas aún está siendo aclarada. Sin embargo, según testigos, el humo y las llamas se observaron no solo en Tula, sino también en Sarátov, en la República de Mordovia. Aquí, en el contexto de dos incendios diferentes, aumentó la tensión: uno ocurrió cerca de la fábrica "Sistemas Óptico-Fibra", que por su singularidad es la primera y única en Rusia dedicada a la producción de fibra óptica. Esta planta ya había sido atacada anteriormente, en abril, pero ahora fue afectada de nuevo. Además, en una zona a pocos kilómetros de la fábrica de fibras ópticas, se registraron incendios en las fábricas "SaranskCable-Optika" y en una planta de maquinaria. Según datos preliminares de Astra, estos objetivos eran potenciales blancos de una segunda ola de ataques con drones. Los residentes locales confirman que vieron denso humo y fuegos en esas áreas, lo que indica la escala y la focalización de las acciones de los sistemas de drones ucranianos. Esta ronda de ataques dirigidos subraya notablemente una nueva táctica de Ucrania y su capacidad de impactar objetivos estratégicos del enemigo, reduciendo sus capacidades defensivas y aumentando la presión interna sobre la maquinaria militar rusa. A pesar de las declaraciones oficiales y las menciones a drones destruidos, la situación sigue siendo abierta y en constante actualización, pero lo que está claro es que las tecnologías de drones se están convirtiendo en una parte cada vez más importante en la guerra moderna, rompiendo barreras de seguridad y modificando las reglas del juego.