La SBU ha descubierto a un traidor en las filas del ejército ucraniano que trabajaba para los servicios especiales rusos en Járkov

En la región de Járkov, donde continúan intensos combates, los contraespías de la Seguridad de Ucrania rastrearon a un traidor entre el personal de las Fuerzas Armadas ucranianas que sistemáticamente proporcionaba información valiosa al enemigo. La captura se llevó a cabo en el marco de una operación especial, con la participación del mando de las Fuerzas Armadas, y ya ha sido confirmada por el comunicado oficial del organismo. Según representantes de la SBU, la investigación estableció que se trataba de un soldado contratista de una de las brigadas de combate ucranianas, que bajo la apariencia de ser un patriota, realizaba tareas de espionaje en beneficio de la inteligencia militar rusa conocida como GRU. El traidor, según los datos obtenidos, recopilaba y transmitía al enemigo detalles de las ubicaciones de unidades de combate, puestos de mando, fortificaciones y posiciones de fuego en la región de Kupiansk. De acuerdo con la información del organismo, el traidor fue documentado durante sus comunicaciones con agentes rusos a través de canales de Telegram y mensajes de voz que dictaba en chats anónimos. El grupo de inteligencia detectó que las coordenadas de cuarteles, puestos de mando de reserva y fortificaciones eran particularmente interesantes para el enemigo, pues estos datos se utilizaban para planear ataques de misiles y bombardeos sobre objetivos ucranianos. Para evitar ser alcanzado, el traidor, siguiendo instrucciones de los rusos, abandonaba el perímetro de los puntos de fuego minutos antes de realizar el ataque. Una característica destacada de la operación fue que las autoridades ucranianas lograron prevenir una tragedia, alertando a las tropas sobre posibles ubicaciones de los objetivos enemigos con antelación, evitando así pérdidas y daños. A finales de julio, fue detenido cerca de las posiciones militares ucranianas, muy próximas a la línea del frente. Durante los allanamientos al detenido, se le incautaron dos teléfonos móviles, con los que establecía contacto con los espías rusos. Según la investigación, el imputado fue reclutado por los ocupantes en enero de este año y recibió la tarea de proporcionar información completa sobre los movimientos de las tropas ucranianas y las fortificaciones enemigas. La cabeza del operador de los servicios especiales rusos en este caso resultó ser un oficial de la inteligencia militar de Rusia, quien actualmente está en el frente en el sector oriental del frente. De acuerdo con la calificación legal, al detenido se le imputan traición a la patria en tiempo de guerra. Actualmente permanece bajo arresto sin posibilidad de fianza, y la investigación continúa con el fin de recopilar más pruebas y determinar todas las circunstancias del caso. Según la legislación criminal de Ucrania, enfrenta una pena de condena de por vida con confiscación de bienes, reflejando la postura severa del Estado contra los traidores durante el conflicto bélico con Rusia. Esta historia demuestra una vez más cuán peligroso y destructivo puede ser la traición dentro de las propias líneas de defensa del país, poniendo en mayor riesgo la seguridad y vidas de los soldados y civiles ucranianos. Las autoridades de inteligencia siguen trabajando arduamente para descubrir y neutralizar a cada traidor, garantizando la resistencia en la defensa y la protección de los intereses estatales de Ucrania.