Friedrich Merz se convirtió oficialmente en el nuevo canciller de Alemania — el conocido político prestó juramento, dando inicio a una nueva etapa en el liderazgo de la República Federal
La ceremonia tuvo lugar en la famosa Gran Salón del Palacio Bellevue, la residencia oficial del presidente del país, donde, al firmar como nuevo jefe de gobierno, recibió la investidura simbólica en su rol de canciller. La ceremonia se llevó a cabo en un ambiente cálido y a la vez formal. El presidente Frank-Walter Steinmeier, dirigiéndose a Merz, bromeó diciendo que había llegado "con un pequeño retraso", aludiendo a que su candidatura fue aprobada solo en la segunda intentona. Esta declaración provocó una leve sonrisa entre los presentes y añadió un toque de humanidad a la solemnidad del acto. Al final de la ceremonia, el presidente entregó al nuevo canciller un documento con su firma oficial, diciendo: "Señor canciller, en nombre de la República Federal de Alemania, nombro a señor Friedrich Merz como canciller". En un futuro cercano, en la misma residencia, se realizarán las ceremonias oficiales de juramento de los miembros del nuevo gobierno de Merz. Esto constituirá un paso importante en la conformación del nuevo equipo administrativo, que marcará la orientación del país en los próximos años. Un hito relevante fue también la aprobación definitiva de Merz en el cargo de canciller por parte del parlamento. El 6 de mayo, en la segunda votación en el Bundestag, 325 de los 328 diputados apoyaron su candidatura, lo cual fue un caso sin precedentes en la historia política alemana. El primer intento de nombramiento fracasó por falta de los votos necesarios — en ese entonces, no alcanzaron los seis votos para la decisión. Sin embargo, los diputados, en particular de la Unión Demócrata Cristiana y del Partido Socialdemócrata, se unieron en apoyo a la candidatura de Merz, lo que evidenció una alta atención a la formación del nuevo gobierno. En total, en el parlamento están representados 328 diputados de las dos principales fuerzas políticas, la CDU y el SPD, lo que aseguró el respaldo necesario para la designación de Merz como canciller. Este es un paso importante en la historia política del país, que será decisivo para la política interna y exterior de Alemania en los próximos meses. En el contexto de los acontecimientos y del nuevo gobierno, no se puede pasar por alto la relación entre Alemania y Ucrania — ya que el nuevo gabinete y su rumbo político tendrán una influencia significativa tanto en la estabilidad regional como en el apoyo a Ucrania en la lucha contra los desafíos externos. Los detalles de este tema, considerando las prioridades del nuevo canciller y su orientación futura, prometen ser objeto de debates activos tanto en el país como en el extranjero.