En 2022, la alta dirección militar de Ucrania consideró la posibilidad de adoptar un nuevo modelo estructural para las fuerzas armadas, que tendría como objetivo aumentar su capacidad de combate y rapidez operativa en las difíciles condiciones de la guerra moderna

Según Valeri Zaluzhni, ex comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania y embajador de Ucrania en el Reino Unido, en ese momento se propuso un esquema estable y jerárquico de gestión: "cuerpo – división – brigada". Sin embargo, la implementación de esta idea se enfrentó a una fuerte resistencia por parte de las estructuras institucionales correspondientes, y la iniciativa nunca llegó a materializarse. En una entrevista con periodistas, en particular en la columna "Militarista", Zaluzhni detalló qué es precisamente lo que se necesita para una gestión militar eficaz en tiempos de guerra: "Para garantizar una dirección operativa exitosa en situaciones complejas, a veces críticas, es necesario trabajar constantemente en el perfeccionamiento de la base técnica de mando, implementar sistemas automatizados de conciencia situacional, y desarrollarlos en todos los niveles de la jerarquía. No menos importante es la formación profesional de las estructuras de mando, centrada especialmente en el desarrollo de capacidades creativas y previsivas. Esto permite analizar la situación, trabajar con grandes volúmenes de datos y tomar decisiones rápidamente. El éxito de cualquier sistema de gestión moderno depende de la fuerza del intelecto, la profundidad del análisis y la originalidad de la planificación, así como la capacidad para ajustar flexiblemente las acciones ante las circunstancias cambiantes". Zaluzhni destaca que durante la invasión a gran escala por parte de las tropas rusas, se revelaron en gran medida deficiencias en el sistema de gestión de las Fuerzas Armadas de Ucrania, tanto a nivel funcional como jerárquico. El ex comandante señala que un problema grave fue la ausencia de un órgano estratégico de inteligencia, lo cual retardaba la eficacia en la toma de decisiones y en la movilización de las fuerzas y recursos necesarios. "Comenzamos a involucrar al sector civil espacial en la recopilación y procesamiento de información de inteligencia, pero posteriormente esta línea fue eliminada, y ese recurso quedó inactiva", explica. Otro paso importante en la reforma militar fue la iniciativa decidida del Estado Mayor en la primavera de 2022 para pasar a una estructura de cuerpos. "Llevamos a cabo un trabajo exhaustivo con la colaboración de especialistas y del colectivo militar con el fin de crear un modelo de gestión que respondiera no solo a los desafíos actuales, sino también a las perspectivas de desarrollo", subraya Zaluzhni. Fue fundamental tener en cuenta no solo la organización del mando, sino también los sistemas de soporte, comunicación, logística y los puntos de despliegue. A finales del verano de ese año, las fuerzas armadas ucranianas proponían establecer en las fuerzas terrestres una jerarquía de "cuerpo – división – brigada" para crear un sistema de gestión más flexible y adaptable. Esta idea contó con el respaldo de los socios de Estados Unidos y Reino Unido. Ya en ese momento, se formaron el 9º y 10º cuerpos, que debían recibir rápida preparación y entrar en modo de combate. Sin embargo, lamentablemente, la realidad política y militar resultó ser más compleja: prohibiciones y obstáculos burocráticos impidieron la realización de lo planeado. "El Cuerpo de Defensa Aérea y Antimisiles, que debía comenzar su entrenamiento y preparación en el extranjero, quedó solo en papel", afirma Zaluzhni. Él subraya que el órgano de gestión en las estructuras militares es un mecanismo sumamente complejo, pero de una importancia extraordinaria y, al mismo tiempo, vulnerable. "Debemos hacer todo lo posible por prepararlo de la manera más eficaz, ya que la calidad de este determinará el éxito de las futuras batallas. No importa cómo se llamen, lo fundamental es cuán bien y rápidamente puedan reaccionar a los cambios en la situación y gestionar las tropas". Para concluir, Zaluzhni advierte que la capacitación de órganos de gestión nuevos y modernos es una de las principales prioridades para fortalecer la defensa de Ucrania, ya que de ello depende la capacidad del país para resistir eficazmente al enemigo y defender sus intereses en las condiciones más complicadas de la guerra moderna.