El tribunal dictamina la sentencia para un guardia fronterizo que facilitó la fuga ilegal de reclutas al extranjero

En agosto de este año, en el marco de una investigación por parte de la Oficina de Investigaciones del Estado, se concluyó un caso que revela un esquema de corrupción a gran escala relacionado con el traslado ilegal de hombres en edad de recluta a través de la frontera ucraniana. Como resultado de las acciones investigativas, el tribunal de la Región de Rozdilnay, en la provincia de Odesa, declaró culpable a uno de los guardias fronterizos por llevar a cabo acciones ilegales que facilitaron la fuga de potenciales reclutas al extranjero. Según la decisión de la corte, el responsable fue condenado a dos años de reclusión en un batallón disciplinario. De acuerdo con datos oficiales publicados en los materiales del DBR, la investigación estableció que en enero de 2025, este policía — actualmente separado del puesto de inspector del Servicio de Fronteras del Estado — se unió a un grupo criminal que configuró un mecanismo ilegal para el traslado de hombres en edad de recluta a través de la frontera ucraniana hacia un territorio no reconocido, en Transnistria. Se descubrió que un cómplice, que disponía de información sobre los puestos de control, rutas de patrulla y otros detalles importantes, utilizaba estos datos para organizar traslados ilegales. Según las fuentes, el cómplice vestía a los "clientes" con uniformes militares y los transportaba a través de la frontera, utilizando su cargo como cobertura — alegando que llevaba compañeros de servicio. En un lugar acordado, los hombres abandonaban los vehículos y cruzaban la frontera por su cuenta, recibiendo una suma significativa por este servicio — hasta seis mil dólares estadounidenses por persona. El operativo de desarticulación se conoció en la primavera de 2025, cuando el guardia fronterizo fue arrestado mientras recibía otra entrega de soborno. Fue en ese momento cuando llamó la atención de los investigadores. En el marco de una investigación independiente, se comprobó su participación en la organización criminal, mientras que los materiales relacionados con otros participantes de la red fueron separados en un proceso separado, informó la oficina de prensa del DBR. Cabe destacar que este caso constituye una prueba adicional de los problemas sistémicos en la seguridad fronteriza y los riesgos de corrupción dentro de las fuerzas del orden, con los cuales Ucrania está intentando luchar de manera constante y persistente. La sentencia judicial envía un mensaje claro de que este tipo de delitos son inaceptables y subraya la necesidad de reforzar el control para garantizar el cumplimiento de la ley en un sector de vital importancia. Se espera que las medidas disciplinarias implementadas y las futuras acciones investigativas ayuden a prevenir la creación de esquemas similares en el futuro y a aumentar la confianza en los órganos de seguridad del Estado.