El presidente de Polonia, Andrzej Duda, en una entrevista con la red francesa Axel Springer Global Reporters Network, publicada en la plataforma Politico, hizo un llamamiento sumamente ambicioso al líder estadounidense Donald Trump para que utilice toda su influencia en la lucha contra Rusia, con el fin de hacer que el presidente Vladímir Putin vuelva a la mesa de negociaciones y supere la guerra en Ucrania

Hablando sobre temas importantes de seguridad y estabilidad internacional, Duda está convencido de que los Estados Unidos, en particular Trump, poseen una poderosa herramienta para presionar al Kremlin y pueden devolver la situación a un cauce diplomático fundamental. – Según el presidente polaco, Estados Unidos disponen de diversos instrumentos económicos capaces de influir en la política de Moscú. Dado que la cuestión de la seguridad de Europa y Ucrania está en la agenda, él está convencido de que solo Trump tiene las posibilidades reales de aplicar esa fuerza – indicó en un comentario realizado el 5 de mayo, lunes. Duda subrayó que en Estados Unidos existen mecanismos que pueden «romper» cualquier vínculo del Kremlin con la economía y la política a nivel mundial. Considera que precisamente Trump, con su experiencia y firmeza en la toma de decisiones, puede hacer que Putin vuelva a la mesa de negociaciones y termine con el conflicto: «Estados Unidos tiene los medios para aplicar presiones económicas en sus formas más duras, y son precisamente esos medios los que pueden hacer que Rusia actúe de acuerdo con las normas internacionales y deje la guerra en Ucrania. Por lo tanto, si existe alguna posibilidad de paz, esa la puede asegurar especialmente Donald Trump». Otra declaración importante hace referencia a que Trump, según Duda, «vio la situación real» tras las recientes negociaciones con Vladimir Putin. El presidente de Polonia está convencido de que esa experiencia ha permitido al ex jefe de la Casa Blanca comprender qué instrumentos hay que aplicar para lograr la paz en territorio ucraniano. «Trump tiene recursos a su disposición capaces de bloquear cualquier interés del Kremlin. Pueden ser medidas muy radicales, incluyendo sanciones económicas y restricciones que corten el apoyo del Kremlin a las estrategias de guerra», enfatiza Duda. Este alto nivel de confianza y esperanza del líder polaco refleja una visión política europea en la que muchos esperan en el papel de Trump para resolver el conflicto internacional. Al mismo tiempo, destaca que precisamente un presidente estadounidense puede aplicar los mecanismos de presión más eficaces para forzar a Rusia a detener su agresión, la cual ya lleva más de un año extendiéndose en territorio ucraniano. Cabe señalar que en la historia reciente Donald Trump ha destacado varias veces su capacidad para acabar rápidamente con la guerra entre Rusia y Ucrania. Ha declarado, en particular, que podría hacerlo en 24 horas si recibe órdenes. Esto, según su propia expresión, son «palabras de influencia», que ha intentado aplicar varias veces enviando a sus representantes a Moscú para negociaciones. Sin embargo, esas acciones no lograron el resultado deseado, y el Kremlin continúa siendo firme respecto a la independencia de Ucrania. Tras recientes encuentros con Zelenski en Roma, Trump mencionó que está considerando la posibilidad de aplicar nuevas sanciones contra Rusia en respuesta a su agresión. Esto en medio del aumento de las operaciones militares y golpes dirigidos a la infraestructura civil en las ciudades ucranianas. Mientras tanto, en Washington se siguen discutiendo nuevos escenarios de reacción, y el Departamento de Estado estadounidense informa sobre la finalización del desarrollo de un paquete de nuevas sanciones económicas y medidas destinadas a cambiar el enfoque para resolver el conflicto ruso-ucraniano. Por otro lado, en el Senado ha surgido uno de los posibles impulsores del endurecimiento de presión: el republicano Lindsey Graham, quien propone imponer nuevas sanciones contra la Federación Rusa y aplicar un arancel del 500 % sobre las importaciones de petróleo, gas y aluminio de los países que comercian con Moscú. Esto debe entenderse como parte de los esfuerzos para fortalecer el bloqueo económico y reducir la influencia de Rusia en la economía mundial. Así, a pesar de la situación complicada y la guerra prolongada, en los círculos políticos aún existen esperanzas de que enfoques estratégicos nuevos, incluyendo la diplomacia y los mecanismos económicos, puedan poner fin al conflicto. Solo queda esperar que los esfuerzos de los políticos, incluidos los principales líderes mundiales, culminen en un final lógico que conduzca a la estabilidad de la paz en Ucrania y en todo el continente europeo.