El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sigue siendo partidario de la idea de unificar Canadá con Estados Unidos, destacando que este proceso sería beneficioso y prometedor para ambas partes

Chas Pravdy - 06 mayo 2025 20:27

Sin embargo, su colega canadiense, el primer ministro Mark Carney, respondió de manera rápida y categórica que no hay ninguna intención de convertir Canadá en otro estado de Estados Unidos, subrayando que su tierra aún permanece intacta y “nunca se vende”. Esta conmemoración de relaciones ocurrió en la Casa Blanca el 6 de mayo, cuando el presidente Trump, en respuesta a preguntas de periodistas, expresó que la incorporación de Canadá a EE.UU. es una idea completamente posible y beneficiosa. “Creo que para los ciudadanos canadienses tendría enormes ventajas, incluyendo una significativa reducción de impuestos, un ejército gratuito que ya les estamos proporcionando, porque somos los que protegemos su país,” dijo Trump, insinuando que tal medida sería recíproca y natural. En respuesta a estas palabras, el primer ministro Carney contestó brevemente pero con firmeza: “Existen mercados inmobiliarios que nunca se venden, y Canadá es uno de ellos.” Además, enfatizó que “incluso después de muchas reuniones con propietarios de tierras canadienses en los últimos meses previos a las elecciones, esto es un lugar que nunca estará a la venta”. El primer ministro canadiense también confirmó la intención de su gobierno de fortalecer las contribuciones en defensa conjunta. Respondiendo al apoyo de Trump a esta idea, Carney expresó: “Valoramos nuestra estrecha cooperación con EE.UU. en seguridad y defensa, pero nunca eliminaremos la cuestión de la independencia de nuestro país de la agenda”. Al mismo tiempo, dejó abierta la posibilidad de flexibilidad en las negociaciones y advirtió que “nunca digas nunca,” insinuando un posible compromiso en el futuro. Las relaciones entre Canadá y Estados Unidos históricamente han sido un ejemplo de asociación estrecha y cooperación en el marco del continente norteamericano. Sin embargo, en los primeros meses de Trump en la Casa Blanca, esta tradicional confianza se está erosionando, minimizando la soberanía canadiense y anunciando que podría “transformarse” en el 51º estado. También aplicó tarifas de importación del 25% en productos canadienses, aunque actualmente estas restricciones se han reducido parcialmente para algunas categorías no comercializadas. Por su parte, Mark Carney, tras ganar las últimas elecciones y formar un gobierno del Partido Liberal, expresó su intención de defender firmemente los intereses del país en futuras negociaciones con Trump. En su anuncio, destacó que “Canadá tiene su independencia y su identidad, y la preservaremos a toda costa”. En general, a pesar de todos los trucos diplomáticos y avances políticos, ambos países respetan sus estatus y relaciones históricas de colaboración. Sin embargo, es evidente que las discusiones sobre futuros pasos y escenarios de cooperación continuarán siendo altas en la agenda, y la probabilidad de que las cuestiones de soberanía y seguridad permanezcan como prioridades sigue siendo elevada. También lea: Cómo los resultados de las elecciones presidenciales y la política de Trump han influido en el panorama político canadiense.

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