Al amanecer del 6 de mayo, la ciudad de Kramatorsk, en Donetsk, volvió a estar bajo el foco de las fuerzas de ocupación rusas
Según datos preliminares, las formaciones armadas del agresor llevaron a cabo al menos siete golpes en la infraestructura de la ciudad, lo que resultó en una tragedia y daños radiológicos. Como resultado de los ataques con misiles, al menos una persona civil murió y otras dos resultaron heridas de gravedad. Se sabe que uno de los heridos se encuentra en estado grave y necesita atención médica urgente. La información de los sitios de las autoridades locales confirma que los golpes probablemente fueron dirigidos contra la zona industrial, ubicada cerca de la ciudad. El jefe de la Administración Militar de la Ciudad de Kramatorsk, Oleksandr Honcharenko, informó sobre las consecuencias del ataque nocturno en su perfil de Facebook. Según sus palabras, la situación es tensa, la ciudad ha sido atacada nuevamente por el enemigo, lo que confirma que las hostilidades en Donetsk no cesan: los ocupantes atacan sistemáticamente las posiciones ucranianas, la infraestructura civil y el sector residencial. "Kramatorsk sufrió siete golpes del enemigo — afirmó Honcharenko. — Como resultado de la agresión, una persona ha muerto y otras dos han sido heridas. Uno de los heridos está en estado muy grave y será hospitalizado de urgencia con el fin de estabilizar su estado." Sin embargo, el propio detalle de la explosión y la naturaleza exacta de los objetivos aún permanecen en duda, aunque la versión preliminar apunta a la destrucción de objetos de infraestructura industrial, que es uno de los métodos tradicionales de dispersión de los ocupantes en la región. Las autoridades locales y organizaciones de voluntarios cooperan activamente con los servicios de rescate, suministran a los afectados la asistencia médica necesaria y tratan de estabilizar la situación en la ciudad. Sin embargo, a pesar de los continuos bombardeos, Kramatorsk se mantiene firme, demostrando coraje y resistencia frente a los desafíos de la guerra. Este ataque nocturno ha recordado una vez más los riesgos que deben afrontar los habitantes de Donetsk y la voluntad indomable de los ucranianos de defender su tierra y no doblegarse bajo el peso de la agresión rusa.