En Chersonshchyna ha ocurrido nuevamente un evento trágico, que se convirtió en una de las consecuencias directas de las acciones militares en la región

La noche del 5 de mayo, los ocupantes rusos realizaron ataques contra la localidad de Tomyna Balka, en el sur de Ucrania, causando una tragedia humana y la destrucción de viviendas. Como resultado del bombardeo, murió un hombre civil que se encontraba en la zona de combate en ese momento. Según palabras del jefe de la Administración Militar de la región de Jersón, Oleksandr Prokudin, aproximadamente a las 17:00 horas, el enemigo utilizó armamento pesado, apuntando deliberadamente a la zona de Tomyna Balka con fuego enemigo. Como consecuencia de uno de los proyectiles que impactó en una vivienda privada, ocurrió una tragedia fatal. Tal como informó Oleksandr Prokudin en su declaración oficial, un hombre de 72 años estaba en su casa en su propio patio cuando, durante el bombardeo, ocurrió una explosión. A causa de las heridas recibidas, el anciano murió instantáneamente, sin poder recibir ayuda. Esto una vez más destaca la peligrosidad de la guerra para la población civil, especialmente en aquellos asentamientos que están bajo bombardeo por parte de las fuerzas rusas. El ataque a Tomyna Balka es otra muestra de la escala de los combates en el sur de Ucrania, donde algunas regiones llevan tiempo en una zona de peligro elevado. Tales eventos no solo destruyen la infraestructura y las viviendas de los residentes locales, sino que también arrasan con su estabilidad psicológica, ya que las personas deben vivir diariamente bajo la amenaza del agresor. Lamentablemente, no hay información actualmente sobre otros afectados o sobre daños en infraestructura como consecuencia de este ataque, pero las fuerzas armadas ucranianas y las autoridades locales trabajan para remediar las consecuencias del bombardeo y garantizar la seguridad de los habitantes. Enfatizan la necesidad de reforzar las medidas de seguridad y de movilizar la conciencia de los ciudadanos sobre las reglas de comportamiento durante las alarmas aéreas y en tiempos de guerra. Esta tragedia nos recuerda una vez más la crueldad de la guerra y el costo de la vida humana que pagan los civiles en la región que se encuentran bajo fuego. Las autoridades llaman a los residentes a ser cautelosos, mantener la calma y confiar en los servicios de seguridad estatales y locales, que trabajan diariamente para proteger a cada uno de nosotros. Al mismo tiempo, la comunidad y los voluntarios ya han organizado ayuda para los afectados y sus familias, proporcionándoles recursos necesarios y apoyo psicológico. La confianza y la unidad de la población local son la clave para superar las consecuencias de la guerra y restablecer la paz en esta tierra. Una vez más, recordamos la importancia de la memoria y de unir esfuerzos en la lucha contra el agresor, ya que cada vida humana es un valor inestimable que debemos proteger y valorar.