Víctor Orbán respondió de manera contundente a las críticas del jefe del estado ucraniano, Volodymyr Zelensky, quien se refirió a la política de Budapest en el contexto del estado y las perspectivas de la adhesión de Ucrania a la Unión Europea

En su declaración, publicada en la red social X (anteriormente Twitter), el primer ministro húngaro subrayó que las decisiones sobre la cooperación con la UE y el destino de la eurointegración de Ucrania no se toman en Kyiv o Bruselas, sino que deben tener en cuenta la posición de todo el pueblo húngaro. Los acontecimientos se desencadenaron repentinamente después de que el 3 de mayo, el presidente ucraniano, en comentarios a periodistas ucranianos, acusara a Orbán de realizar «acciones muy peligrosas», en particular de bloquear el proceso de integración de Ucrania en la Unión Europea. Zelensky insinuó que la política de Hungría, incluida su veto en la adhesión de candidatos ucranianos a la Comunidad, está motivada por motivos internos — aparentemente el primer ministro húngaro busca aprovechar esta situación para fortalecer su posición política en Ucrania y en medio de las próximas elecciones parlamentarias de 2026. En respuesta, Viktor Orbán expresó abiertamente que incluso antes de comenzar las futuras negociaciones y respecto a la postura de Hungría sobre la adhesión ucraniana, es importante entender que «lo que piensa el pueblo ucraniano no lo deciden el presidente en Kyiv ni los burócratas en Bruselas». Enfatizó que Hungría defiende el principio de participación democrática: «Sin Hungría, Ucrania no tendrá una adhesión exitosa a la UE. Cada ciudadano húngaro tiene el derecho de expresar su opinión sobre este asunto. Les guste o no — así hacemos las cosas aquí». Orbán también señaló que todas las decisiones se adopting presuponen en consideración de los intereses del pueblo húngaro y su postura respecto a los procesos de integración. Cabe recordar que anteriormente el gobierno ucraniano y la Comisión Europea tenían planes ambiciosos para acelerar el proceso de negociaciones para la adhesión de Ucrania a la UE ya en 2025. Sin embargo, estos planes fueron socavados por el veto de Budapest, que pone en duda cualquier progreso en este ámbito. Al mismo tiempo, Hungría organizó una consulta consultiva entre sus ciudadanos para conocer su postura sobre una integración más rápida de Ucrania en la Unión Europea. Viktor Orbán ya se ha manifestado públicamente en contra de esta medida, resaltando que cada húngaro tiene el derecho de expresar su opinión sobre el futuro de los procesos de eurointegración. El canciller húngaro, Péter Szijjártó, también añadió que Ucrania debe entender que «al tratar este asunto, el liderazgo ucraniano debe aceptar que todos los húngaros tienen derecho a voz en la toma de decisiones sobre su futuro». Asimismo, la situación en torno al veto húngaro y los juegos políticos internos continúan dificultando los caminos de Ucrania hacia la integración europea, aspectos que algunos expertos consideran como una manifestación de rupturas internas y nuevos desafíos geopolíticos en la región.