Explosión en el cielo de Tel Aviv: misil balístico lanzado desde Yemen impactó en el aeropuerto internacional Ben Gurion
Una situación de crisis de gran escala ocurrió el 4 de mayo en la capital israelí de la aviación — en el aeropuerto internacional Ben Gurion, que es el punto de transporte más congestionado e importante del país. Según datos de medios de comunicación y fuentes oficiales, un misil balístico fue lanzado desde Yemen y alcanzó las instalaciones del aeropuerto, causando la destrucción de estructuras viales y daños a vehículos, además de provocar la interrupción de los vuelos y restricciones en la operación de la infraestructura de este objetivo estratégico. Según información oficial del Ministerio de Defensa de Israel, los sistemas de defensa aérea intentaron en varias ocasiones interceptar el misil durante el ataque, pero todos estos esfuerzos fracasaron. Como resultado de la explosión, tres personas resultaron heridas, su estado de salud los médicos clasificar como leve. De inmediato se tomaron medidas de emergencia en el lugar, incluyendo el cierre temporal de todas las entradas del aeropuerto, la suspensión del tránsito y el redireccionamiento de algunos vuelos. Los vuelos tuvieron que cambiar de rutas para evitar cruzar las zonas peligrosas. De acuerdo con informes del ejército israelí, los militares señalaron que sus sistemas de defensa aérea realizaron todos los intentos posibles por interceptar el misil. Sin embargo, en esta ocasión no lograron derribar el objetivo, lo que indica la gravedad de la situación y la aparición de una nueva amenaza compleja. Testigos relataron que en las zonas centrales de Israel se escucharon sirenas de alarma, y millones de habitantes del país tuvieron que buscar refugio en refugios antiaéreos y escondites. En grabaciones difundidas rápidamente en internet, se puede ver que el misil impactó en un tramo de conexión dentro del perímetro del aeropuerto. Los fragmentos y restos del proyectil estaban dispersos no solo en la pista, sino también en las carreteras cercanas, lo que provocó graves daños en la infraestructura vial. Este ataque fue uno de los incidentes más severos en la región en los últimos meses y una vez más recuerda el alto nivel de tensión y la situación compleja en Oriente Medio. Sus consecuencias podrían tener repercusiones políticas y militares a largo plazo, requiriendo respuestas inmediatas por parte de Israel y la comunidad internacional. Continúa en curso una investigación operativa, y los servicios de inteligencia trabajan en determinar las circunstancias exactas del ataque e identificar a los responsables. Testigos y analistas pronostican que este incidente podría conducir a una escalada de la tensión y a nuevas medidas en materia de seguridad, además de intensificar la situación interna en el país, que lleva mucho tiempo en un estado de alerta máxima. En un contexto en el que el conflicto en la región y las amenazas inmediatas a la seguridad continúan en aumento, eventos de esta magnitud vuelven a subrayar la necesidad de fortalecer la cooperación internacional y buscar vías para estabilizar la situación.