En Dnipropetrovsk, como resultado de los ataques rusos, murió un civil y otras tres personas resultaron heridas: las consecuencias de los bombardeos enemigos siguen afectando a la región

El domingo, en Dnipropetrovsk, volvieron a escucharse explosiones y sonidos de destrucción. Las fuerzas militares rusas una vez más fueron responsables de la tragedia, cuyos efectos sintieron los civiles. Según datos preliminares, en los bombardeos murió un hombre de 54 años y otras tres personas recibieron heridas de diversas gravedad. Así lo informó el jefe de la Administración Militar Regional de Dnipropetrovsk, Serhii Lysak, quien en su canal de Telegram relató en detalle el incidente. Según el funcionario, al final del día laboral, aproximadamente al mediodía, las tropas rusas lanzaron un ataque con misiles contra la comunidad de Novopavlivka, que forma parte del distrito de Synelnykove. Como resultado, falleció trágicamente un hombre de 54 años. En el lugar del impacto se desataron grandes incendios: se incendiaron una vivienda privada y una estructura agrícola cercana. Los bomberos extinguieron el fuego, pero ya se habían producido pérdidas entre la población civil. Como señaló Serhii Lysak, también recibieron informes adicionales sobre los bombardeos desde la mañana. Según él, en Marhanka, que pertenece al distrito de Nikopol, los drones rusos aparecieron repentinamente en el cielo, activando una ofensiva aérea. El UAV enemigo fue detectado y atacado por las fuerzas de defensa, pero su lanzamiento provocó una nueva crisis humanitaria: durante el ataque resultaron heridas tres personas de la ciudad. Dos hombres de 39 y 68 años y una mujer de 75 años. Todos fueron hospitalizados de inmediato con heridas de gravedad moderada. Su estado actual se evalúa como estable, pero las secuelas del ataque, tanto físicas como psicológicas, ya están afectando notablemente a las personas. Los médicos y rescatistas ya trabajan en los lugares de las tragedias, y las autoridades de la región exhortan a los residentes a ser lo más cautelosos y estar preparados para posibles nuevos bombardeos enemigos. Las comunidades de la región de Dnipropetrovsk continúan operando en modo de máxima preparación, ya que estos ataques demuestran que el agresor no piensa reducir la intensidad de su guerra contra los civiles ucranianos. Estos terribles hechos nos recuerdan una vez más el costo de la crisis humanitaria en la región, así como la valentía y resistencia de las personas que día a día luchan por su vida y libertad. Los servicios responsables llaman a todos a mantener la vigilancia y seguir las recomendaciones de seguridad, porque el enemigo no cesa en sus ataques dirigidos, destruyendo no solo infraestructura, sino también vidas humanas.