El Teniente General Kirilo Budanov, jefe de la Dirección Principal de Inteligencia del Ministerio de Defensa de Ucrania, en una entrevista a los periodistas del medio The War Zone, realizó una confesión importante y a la vez alarmante sobre las pérdidas de la aviación rusa y los resultados de las acciones exitosas de Ucrania en el Mar Negro

Chas Pravdy - 04 mayo 2025 14:13

Según sus palabras, las tripulaciones de dos aviones de combate multipropósito Su-30, que fueron destruidos por los drones ucranianos el 2 de mayo, no tuvieron ninguna oportunidad de sobrevivir. Budanov informó que los especialistas ucranianos del grupo GUR 13, con la ayuda de plataformas marítimas no tripuladas Magura-7, usaron misiles aire-aire AIM-9, que fueron la causa directa de la destrucción de los dos aviones rusos. "La tripulación del primer Su-30 fue salvada por casualidad — logró salvarse gracias a una embarcación civil que se encontraba en el Mar Negro", señaló. Al mismo tiempo, el segundo avión de combate ruso fue destruido en el área de Crimea ocupada, y, lamentablemente, la tripulación de ese avión no sobrevivió. El jefe de inteligencia enfatizó que esta operación fue un evento histórico para el estado mayor militar de Ucrania. "Utilizamos varios modelos de misiles en nuestras plataformas Magura-7, sin embargo, los más efectivos resultaron ser los AIM-9", añadió. Más detalles sobre la operación: el 2 de mayo, las fuerzas ucranianas, en colaboración con el Servicio de Seguridad y las Fuerzas Armadas de Ucrania, llevaron a cabo una operación especial a gran escala en el Mar Negro cerca del puerto de Novorossiysk. Fue allí donde se eliminó un Su-30 ruso, que según la información disponible, estaba armado con misiles aeroespaciales y equipado con plataformas no tripuladas para uso marítimo. Según el presidente Volodymyr Zelenskiy, las fuerzas ucranianas también atacaron otro avión ruso ese día — ya en Crimea ocupada, lo que confirma la voluntad de Ucrania de actuar activamente y realizar golpes incluso en los sectores más alejados de su territorio. Los hechos del 2 de mayo se convirtieron en otro testimonio claro del alto nivel de destreza militar de Ucrania y de su capacidad para aplicar tecnologías modernas en la lucha contra el agresor. Este mensaje constituye una señal importante para las fuerzas militares rusas: las fuerzas ucranianas han adquirido una nueva experiencia en la destrucción de la aviación militar de alta tecnología del enemigo mediante drones avanzados y sistemas de misiles. Por lo tanto, la destrucción de dos Su-30 no es solo una victoria simbólica, sino también una prueba práctica de que la defensa ucraniana es capaz de hacer frente a la aviación rusa más moderna. Al mismo tiempo, las autoridades ucranianas subrayan que este incidente forma parte de una lucha prolongada por su independencia y seguridad en los espacios marítimos y aéreos.

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