El multimillonario Warren Buffett anuncia la finalización de su destacada carrera: después de sesenta años al frente de Berkshire Hathaway, dejará el cargo de director general de una compañía que se ha convertido en una verdadera leyenda en el mundo de las finanzas e inversiones

Se lo comunicó el 3 de mayo durante la asamblea anual de accionistas del holding, que tuvo lugar en la ciudad de Omaha, la localidad natal y sede central de Berkshire Hathaway. A los 94 años, el dictador del universo empresarial estadounidense y uno de los inversores más grandes del mundo da a entender que su carrera ha llegado a una nueva etapa: «Dejo el puesto de director general, pero sigo formando parte de la empresa y quizás sea útil en varias áreas», afirmó. Al mismo tiempo, la decisión de transferir la dirección ha sido definitivamente tomada, y la «palabra final» la tiene el nuevo liderazgo — el vicepresidente del holding, Greg Abel, quien controla la mayor parte de los activos de inversión de Berkshire Hathaway. Este es un acontecimiento histórico no solo para toda la industria financiera, sino también para el mundo empresarial estadounidense en su conjunto. Según analistas y fuentes de Reuters, Buffett, que convirtió a esta compañía en uno de los conglomerados más grandes y exitosos con un capital superior a 1,16 billones de dólares, está concluyendo una era legendaria que ha durado más de seis décadas. Todos estos años, su liderazgo transformó a Berkshire Hathaway — que en su momento era una fallida corporación textil — en un poderoso gigante de inversiones en finanzas, seguros, manufactura y muchas otras industrias. Buffett mismo ha declarado en sus discursos que su principal objetivo no era solo mantener la empresa, sino también mejorar continuamente sus estrategias y ampliar el portafolio de inversiones. Según la revista Forbes, la riqueza del multimillonario sigue siendo impresionante — alrededor de 168,2 mil millones de dólares — y casi todos estos activos están concentrados en sus acciones de Berkshire Hathaway. Buffett declara firmemente que no tiene intención de vender sus participaciones y planea donarlas activamente después de su fallecimiento. Esto refleja su filosofía de dejar la compañía en manos confiables y garantizar una transferencia eficiente de los activos que ha obtenido con años de trabajo persistente. No menos importante es el papel de Berkshire Hathaway en la economía global. La compañía holding controla más de cuarenta distintas empresas que operan en sectores como servicios financieros, alimentación, medios de comunicación, joyería, fabricación de muebles, alfombras, materiales de construcción, entre otros. Según los expertos, la decisión actual de Buffett abre una nueva página no solo para la gestión de la empresa, sino también para todo el mundo de las inversiones, ya que no solo se transferirán activos, sino también valores de gestión y estrategias a largo plazo que Buffett ha dirigido durante todos estos años. De esta forma, el papel histórico de Warren Buffett en los negocios estadounidense y mundial llegará a su fin no solo con su actividad, sino también con el legado que deja en forma de tradiciones, valores y experiencia para las nuevas generaciones de inversores y directivos. Al permanecer en la empresa y apoyar al nuevo liderazgo, él está sentando una base sólida para la continuidad del éxito de Berkshire Hathaway en el futuro, ya que este gigante corporativo se convirtió en su verdadero proyecto de vida y en parte de la historia de la era empresarial estadounidense.