El domingo por la mañana, los ocupantes rusos atacaron nuevamente la zona cercana a la línea del frente en Orikhiv, en la región de Zaporiyia, con un ataque masivo, utilizando al menos ocho drones explosivos, conocidos como KABs

Según información preliminar, como resultado de este bombardeo, dos civiles resultaron heridos, varias viviendas fueron destruidas y la localidad sufrió daños considerables. Sobre este incidente informó Iván Fedorov, jefe de la Administración Militar Regional de Zaporiyia, en su cuenta oficial en las redes sociales. Según sus palabras, nada sorprendente — este tipo de operación de ataque era esperada para una ciudad cercana a la línea del frente, que no es la primera vez que se convierte en objetivo de ataques enemigos. “Al menos ocho KABs enemigos atacaron Orikhiv, cercano a la línea del frente”, confirmó. De acuerdo con datos de las autoridades locales, los golpes provocaron daños significativos en la infraestructura y en las viviendas. Varias casas ubicadas cerca de los lugares donde se lanzaron los drones fueron dañadas o parcialmente destruidas. Afortunadamente, hasta el momento no hay informes de muertos entre los civiles que viven en esa zona. Sin embargo, dos residentes locales resultaron heridos y fueron trasladados a centros médicos para recibir ayuda. Fedorov agregó que los bomberos y los servicios de seguridad de Orikhiv ya están trabajando en la eliminación de las consecuencias del ataque, despejando los escombros y proporcionando asistencia a los afectados. Las autoridades locales llaman a los residentes a ser cautelosos y a seguir las reglas de seguridad durante las alarmas. Curiosamente, la cuestión del uso de drones para realizar ataques ha vuelto a estar en la agenda, ya que ataques de este tipo se vuelven cada vez más frecuentes y constituyen una táctica de los ocupantes rusos, lo que indica su intención de intensificar la presión sobre la población cerca de la frente en Ucrania y destruir el ritmo de vida de la ciudad. La región de Zaporiyia, especialmente Orikhiv, continúa siendo uno de los puntos frontales más vulnerables en el sur de Ucrania. Las autoridades advierten que las fuerzas rusas no tienen intención de reducir su actividad, y hacen énfasis en la necesidad de reforzar las medidas de seguridad y en la preparación de la población para cualquier escenario. En general, la situación en la región sigue siendo tensa, y los bombardeos diarios y los ataques son un recordatorio de la larga y sangrienta lucha por la libertad y la seguridad de los ciudadanos ucranianos. Las autoridades locales y las fuerzas de seguridad continúan tomando todas las medidas posibles para evitar daños masivos y proteger a la población, pero el enemigo no se detiene y sigue intentando sembrar pánico y destruir la vida pacífica.