El candidato ultraderechista Simion encabeza la carrera electoral en Rumanía: según las encuestas de salida preliminares, lidera la contienda por la presidencia

Durante mucho tiempo, en el panorama político del país han dominado diferentes fuerzas, pero actualmente cobra protagonismo el nombre de George Simion, líder del partido radical AUR, que obtuvo en la primera vuelta aproximadamente entre el treinta y el treinta y tres por ciento de los votos. Este resultado tan alto sorprendió a muchos analistas y refleja una creciente inquietud entre una parte del electorado rumano, que busca cambios radicales y está desilusionada con las fuerzas políticas tradicionales. Según fuentes del canal de televisión rumano Digi24, la pelea por el segundo lugar ha sido intensa y de gran escala. Aquí compiten la candidata de la coalición política apoyada por los partidos PSD, PNL y UDMR, кріном Antonescu, y el aspirante independiente Nikusor Dan. Ambos tienen apoyos casi iguales, en torno al 21-23%. Estas cifras indican un escenario complicado, en el que uno de ellos, probablemente, obtenga de manera indirecta el segundo boleto para la segunda vuelta, prevista para el 18 de mayo. El propio candidato rival de Simion, quien es descrito como pro-ruso y con cierta crítica a la UE, aún no ha recibido confirmación oficial, y los resultados de la votación todavía deben ser contabilizados y publicados oficialmente. Claramente, esta fase se caracteriza por tensión y sorpresas, ya que el favorito con una imagen ultraderechista ya prácticamente garantiza su participación en la segunda ronda. Es interesante la historia previa a estas elecciones presidenciales: el 4 de mayo ya se realizó un ciclo de votación adicional, ya que las elecciones anteriores, que tuvieron lugar en noviembre de 2024, fueron anuladas debido a sospechas de intervención externa. Según información disponible, actores externos, especialmente desde Rusia, intentaron influir en el resultado apoyando a los ultranacionalistas, en particular Kelin Jorjeescu. A pesar de que su candidatura no fue reconocida oficialmente, Jorjeescu fue posteriormente excluido del proceso, y su participación en las elecciones queda en duda. Mientras tanto, George Simion ha declarado que su posible triunfo abre el camino para la formación de cargos directivos para Jorjeescu, quien oficialmente está prohibido de postularse. Esta declaración provocadora subraya las tensiones y la escena política que se intensifica y que podría derivar en cambios inesperados en el futuro. En conclusión, la próxima segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Rumanía promete ser tensa y decisiva para el rumbo futuro del país, y los resultados que se conozcan antes del 18 de mayo serán un indicador importante de los estados de ánimo sociopolíticos y de los balances geopolíticos en la región de Europa Central y del Este.