La autoridad de ocupación rusa declaró que durante la noche del 3 de mayo se llevaron a cabo numerosos ataques aéreos dirigidos contra Crimea ocupada y las áreas cercanas

Según sus declaraciones, en ese período se impactaron casi 100 drones ucranianos y 11 misiles, lo cual representa un desafío serio para las fuerzas defensivas de Ucrania y demuestra la intensidad de los ataques rusos. Las fuerzas militares rusas afirman que lograron derribar 11 misiles, la mayoría de los cuales son misiles de crucero aire-tierra de alta maniobrabilidad Storm Shadow, así como tres misiles guiados "Nébtu-MD". Además, en sus informes se menciona que se destruyeron 170 drones ucranianos que volaban hacia posiciones ucranianas y objetivos estratégicos. Según el Ministerio de Defensa de РФ, la mayor parte de estos drones fueron derribados sobre el territorio de Crimea ocupada: 96 drones. Otros 47 drones fueron derribados sobre el territorio del krai de Krasnodar, nueve sobre la región de Rostov y ocho sobre las regiones de Bryansk y Kursk. También se informa que dos drones fueron destruidos sobre el territorio de la región de Belgorod. La defensa antiaérea rusa supuestamente también reaccionó con éxito sobre el área del Mar Negro, derribando ocho misiles de crucero Storm Shadow, así como tres misiles guiados ucranianos "Nébtu-MD". Sin embargo, la información sobre la cantidad de drones derribados aún no es completa, ya que las fuerzas militares rusas no informaron del total de pérdidas de estos aparatos en este bombardeo con misiles y bombas. Estos datos indican una activación constante por parte de las fuerzas rusas y muestran una situación tensa en torno a Crimea, que es un punto estratégico para las fuerzas rusas. Las fuerzas militares ucranianas y fuentes de información aún no comentan sobre la cantidad de objetivos impactados, manteniendo en secreto varios detalles, pero es evidente que la lucha por el control del espacio aéreo sigue siendo uno de los componentes principales del enfrentamiento entre Ucrania y Rusia.