En Kiev se llevó a cabo una amplia movilización de los sistemas de defensa aérea contra objetivos enemigos

La mañana del 3 de mayo, la capital de Ucrania, Kiev, volvió a estar bajo el asalto de misiles o drones enemigos. A las 5:47 de la mañana, se declaró una alarma aérea en la ciudad, que duró casi hasta la madrugada. Durante ese tiempo, las fuerzas de seguridad, incluidos los sistemas de defensa aérea, intensificaron sus esfuerzos para neutralizar cualquier amenaza desde el cielo. La fuente oficial, el jefe de la Administración Militar de la Ciudad de Kiev (KMVA), Timúr Tkačenko, confirmó que en ese momento en la capital estaban operando los sistemas de defensa antiaérea. En su informe operativo, enfatizó la importancia de desplazarse a lugares seguros, señalando: «En Kiev funciona la defensa aérea, ¡quédense en lugares seguros!». Esta advertencia fue publicada a las 5:58 de la mañana y avivó la alerta entre los residentes — el cielo de la ciudad fue activamente bombardeado por proyectiles y drones enemigos. Según la información recopilada en ese momento, las fuerzas de defensa aérea de Kiev, gracias a sus medios modernos, estaban neutralizando los objetivos hostiles. Se trataba de un intento de destruir o repeler una amenaza que podría poner en peligro la vida de los habitantes y la infraestructura. Dado que ataques de este tipo tienen como objetivo complicar al máximo la vida de los ucranianos, en la ciudad se implementaron medidas de seguridad y se reforzó la protección de objetos estratégicos. A las 6:06 de la mañana, se declaró el fin de la alarma, lo que indica que, según la información preliminar, la amenaza había pasado y la situación en la capital se había estabilizado. Mientras tanto, las autoridades ucranianas y las fuerzas militares instan a los residentes a no ignorar las señales de alerta y a permanecer en refugios para evitar consecuencias inesperadas. Estos eventos recuerdan una vez más el estado constante de tensión en el este del país y la necesidad de mantener la vigilancia en todo momento. Los ciudadanos de Kiev han experimentado nuevamente momentos de alarma y un recordatorio de que, en la guerra contra Rusia, la seguridad es lo más valioso, y el apoyo a los sistemas de defensa aérea se revela como un componente vital de la protección de la capital ucraniana y del país en general.