El presidente de Serbia, Aleksandar Vučić, quien días antes planeaba participar personalmente en la parada festiva del 9 de mayo en Moscú, difícilmente podrá regresar a sus funciones en los próximos días debido a serios problemas cardíacos
Así lo informó el cardiólogo Dragan Dinić, destacando que el estado de Vučić requiere una vigilancia y tratamiento prolongados. Según el especialista, Vučić fue hospitalizado con signos de graves alteraciones en el funcionamiento del corazón, que, según su historia clínica, se presentan por tercera vez en la última década. Como antes, la causa principal es una presión arterial extremadamente alta, que pone en riesgo a órganos vitales. El médico señaló que la razón de la hospitalización fue un episodio agudo de dolor intenso en el pecho, que el presidente sintió durante su estancia en Estados Unidos. Según sus palabras, Vučić mencionó que el dolor duró unos segundos, aunque los testigos afirman que fue por un período más largo, posiblemente unos minutos. "No puedo entrar en detalles sobre su estado, pero según las conclusiones de los médicos, la condición actual de él es estable y satisfactoria. Hemos realizado las pruebas necesarias y llegado a conclusiones. La terapia ha sido ajustada y ahora está recibiendo el tratamiento adecuado", indicó el doctor Dinić. Según él, en las próximas horas Vučić tiene previsto abandonar el hospital, pero enfatiza que no debe esperarse una recuperación completa de la funcionalidad, de manera que pueda volver a una actividad plena y participar en eventos públicos. El comentario del médico fue una reacción ante el período tenso en la vida política del líder serbio. Anteriormente, Vučić prometió acudir en persona a Moscú para participar en la parada del 9 de mayo y sostener reuniones con Vladimir Putin, pero debido a un repentino empeoramiento de su salud, probablemente tendrá que abstenerse de viajar. Esto plantea dudas sobre su posible participación activa en los eventos diplomáticos planificados en un futuro cercano. Cabe recordar que durante su visita a Estados Unidos, Vučić también se sintió mal. Según afirmó, experimentó un fuerte dolor en el pecho durante su estancia en el país, un síntoma breve pero bastante alarmante. Tras realizarle exámenes médicos, tomó la decisión de regresar a Serbia, donde fue ingresado inmediatamente en el Hospital Militar de Belgrado. Actualmente, su estado es vigilado y tratado cuidadosamente por especialistas altamente cualificados para prevenir posibles complicaciones y garantizar las mejores condiciones para su recuperación. Esta situación ha generado una oleada de preocupación y asombro entre analistas políticos y el público. Muchos resaltan que la salud de Vučić es un aspecto crítico para la estabilidad del país, dada su activa participación en la política regional e internacional. Sin embargo, los médicos confían en que, de acuerdo con el estado actual del tratamiento y la vigilancia, los riesgos para la vida y la salud del presidente son mínimos y su estado se está estabilizando progresivamente. Respecto a las perspectivas de que Vučić vuelva a la actividad pública, los médicos advierten sobre expectativas excesivas de una recuperación rápida. Esto implica que en los próximos días el gobernante probablemente permanecerá en reposo y bajo control médico, y que su participación en eventos internacionales, incluido su viaje planeado a Moscú, podría ser pospuesta o cancelada. Esto representa un desafío adicional para las autoridades serbias, que dependen de la participación activa de Vučić en negociaciones diplomáticas y en la estabilidad política interna. En conclusión, la situación actual subraya la importancia de cuidar la salud de los líderes del país y de garantizar un entorno político estable en tiempos de incertidumbre. Dependiendo de la velocidad de recuperación y de la respuesta del equipo médico, la situación seguirá bajo la atención tanto del público como de la comunidad internacional.