El ministro de Asuntos Exteriores de Hungría, Péter Szijjártó, reaccionó a las duras críticas del presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, respecto a la postura de Budapest sobre el bloqueo de las ambiciones euroorientadas de Kiev

La respuesta de Szijjártó apareció en la red social Facebook e generó un acalorado debate en círculos políticos, especialmente considerando el aumento de la tensión entre Ucrania y Hungría en el contexto del avance de Kiev hacia la Unión Europea. Cabe señalar que anteriormente, Volodymyr Zelensky acusó públicamente al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, de utilizar intencionalmente las relaciones ucraniano-húngaras para fines políticos internos, responsabilizando a Budapest por bloquear los esfuerzos de Ucrania en su incorporación a la UE. Zelensky afirmó que la política del gobierno húngaro, en particular la postura de Orbán respecto a la adhesión de Ucrania a la Unión Europea, podría tener consecuencias peligrosas y aumentar la tensión en la región. En respuesta a esto, Péter Szijjártó en su breve pero claro comentario subrayó que las autoridades ucranianas deben comprender y aceptar que los húngaros tienen el derecho absoluto a sus propias opiniones y posiciones respecto a los procesos de integración europea de Ucrania. «Teniendo en cuenta que Ucrania busca unirse a una unión que ya pertenece a Hungría», indicó el ministro, «Kiev debe encontrar un tono adecuado y mostrar más comprensión en esta delicada situación». Resaltando la importancia de mantener la corrección diplomática, Szijjártó también afirmó que Budapest tiene derecho a expresar su opinión sobre la adhesión de Ucrania a la Unión Europea. Según sus palabras, las declaraciones impositivas o acusatorias de Zelensky respecto a la política húngara son inapropiadas y no contribuirán a un diálogo constructivo. Recordemos que anteriormente, los líderes ucranianos y las instituciones europeas tenían la intención ambiciosa de iniciar en enero de 2024 negociaciones activas sobre la adhesión de Ucrania a la UE, viendo en esto la perspectiva de obtener pronto el estatus de miembro de pleno derecho. Sin embargo, estos planes enfrentaron un obstáculo serio en forma de veto por parte de Hungría, que expresó su desacuerdo con los plazos acelerados y defendió sus intereses en este asunto. Además de la política de bloqueo, Budapest organizó una consulta a la ciudadanía ucraniana sobre la membresía de Ucrania en la UE directamente en su territorio, lo que generó un resonancia adicional en círculos internacionales. Viktor Orbán ya manifestó su postura durante la votación, expresamente en contra de un ingreso rápido de Ucrania en la Unión. Es importante destacar que el 29 de abril, en Budapest, representantes ucranianos y húngaros sostuvieron negociaciones en las que acordaron realizar consultas periódicas para superar los obstáculos existentes y reactivar los procesos. Esta colaboración busca crear una base para un compromiso y encontrar una solución común respecto al futuro de la eurointegración de Ucrania, aunque es evidente que el tema sigue siendo sumamente sensible y emocionalmente tenso para ambas partes. La postura de Hungría permanece firme: Budapest insiste en sus condiciones, intentando equilibrar el apoyo a Ucrania con la protección de sus intereses nacionales, especialmente en el contexto de las elecciones internas y las opiniones sociales del país. Al mismo tiempo, la discusión política entre Kiev y Budapest continúa, reflejando profundas discrepancias en los enfoques hacia la eurointegración y en un conjunto de intereses mutuos, que con el tiempo podrán determinar el camino futuro de ambas naciones en este amplio proceso.