Durante la noche del 2 al 3 de abril, las fuerzas de ocupación rusas llevaron a cabo otro de sus numerosos pasos destinados a restringir el movimiento a través del puente de Crimea, que es un elemento clave para la logística y los objetivos estratégicos de Rusia en la región

Según información operativa publicada en el canal de Telegram "Krymsky Most: informaciones operativas", la situación se convirtió en una prueba más de que las fuerzas y grupos partisanos ucranianos continúan tomando medidas para desmilitarizar y debilitar el control ruso en la península. Según el informe, en ese momento el tráfico de vehículos en el puente estuvo cerrado. Los representantes oficiales pidieron a los conductores y residentes en la zona de revisión que mantuvieran la calma y siguieran las instrucciones recibidas para garantizar la seguridad y el orden. En el mensaje se dice: "A quienes se encuentren en el puente y en la zona de revisión, se les solicita mantener la calma y seguir las instrucciones". Esto se hizo, claramente, con el fin de evitar pánico y prevenir situaciones conflictivas en un momento difícil. Recordemos que recientemente, el comandante de las Fuerzas Navales de Ucrania, Oleksii Neizhpapa, afirmó que el puente de Crimea sigue siendo un objetivo para las fuerzas de defensa ucranianas. Enfatizó que, dado su valor estratégico, los defensores ucranianos continúan tomando medidas para destruirlo o dañarlo, con el fin de complicar la logística del ejército ruso en la península ocupada. Al mismo tiempo, Neizhpapa resaltó la importancia de mantener el silencio informativo respecto a operaciones concretas y planes, para dificultar al máximo el trabajo de contrainteligencia del enemigo y prevenir la exposición prematura de las acciones ucranianas. Esto indica un alto nivel de tensión y secreto en los planes de las fuerzas ucranianas para debilitar la estabilidad del régimen ruso en los territorios temporalmente ocupados. El cierre del puente durante la noche fue uno de los episodios que señalan la intensificación de las acciones de partisanos, grupos de sabotaje y unidades militares ucranianas, que buscan causar pérdidas máximas en la logística rusa y destruir objetos de infraestructura estratégicamente importantes. Las acciones de las fuerzas ucranianas se llevan a cabo en el marco de una estrategia más amplia para debilitar la influencia rusa y crear condiciones para la desocupación de la península. En general, la situación en torno al puente de Crimea continúa siendo tensa. Los ocupantes rusos aplican a diario diferentes medidas para mantener el control y la posibilidad de reparación y funcionamiento, pero los defensores ucranianos no cesan en sus esfuerzos por dañarlo y dañarlo, con el objetivo de debilitar la presencia rusa. Este es uno de los aspectos de la lucha más amplia por la liberación de Crimea, que continúa y cobra intensidad en la etapa actual de la guerra.