Antes de la visita programada de Donald Trump a Arabia Saudita, la administración de Estados Unidos tomó una decisión importante respecto al apoyo militar a gran escala en la región

Chas Pravdy - 03 mayo 2025 03:17

Según información de la agencia Bloomberg, Washington aprobó la venta de armas por aproximadamente 3.500 millones de dólares, lo que constituye un paso significativo en el fortalecimiento de la cooperación en defensa entre ambos países, en vísperas del viaje de alto nivel del presidente estadounidense. Esta decisión contó con el respaldo del Departamento de Estado, que la comunicó oficialmente al Congreso, y tiene como objetivo mostrar la intención de EE. UU. de reforzar su posición en la estratégicamente importante región del Golfo Pérsico, además de ejercer presión diplomática sobre Irán. Según informes, en el marco de esta aprobación se prevé la venta a Arabia Saudita de 1.000 misiles aire-aire AIM-120C-8 de alcance medio, así como 50 secciones de sistemas de guiado y soporte técnico; todos estos medios contribuirán a fortalecer la capacidad defensiva de Arabia Saudita. Además, EE. UU. tiene la intención de proporcionar apoyo logístico, técnico y de programación, que permitirá a los aliados regionales mantener un nivel moderno de armamento y garantizar su operación efectiva. La cooperación prevista subraya el estatus de socios estratégicos que Washington otorga a Arabia Saudita: funcionarios oficiales han señalado que el país es un “socio clave en el fomento de la estabilidad política y el progreso económico en la región del Golfo”. Esta decisión también apoya las ambiciones del Pentágono respecto a contener la influencia de Irán y estabilizar la situación en torno al Reino. Se espera que durante la visita, prevista para mediados de mayo, Trump se reúna con las autoridades reales de Arabia Saudita, además de visitar los Emiratos Árabes Unidos y Qatar, para reforzar aún más el uso estratégico de instrumentos de cooperación militar y diplomacia económica. Antes de esto, el presidente de EE. UU. afirmó que su viaje tendría lugar después de que el reino acordara gastar unos 1.000 millones de dólares en tecnología militar estadounidense y otros bienes, reflejando la voluntad de Washington de consolidar su posición en la región y asegurar beneficios económicos para la industria militar interna de EE. UU. Este paso indica un nuevo nivel de asociación estratégica y de armarse, además de resaltar la importancia de la región del Golfo Pérsico para la seguridad y economía globales. El fortalecimiento de los lazos militares entre EE. UU. y Arabia Saudita no solo responde a los desafíos de seguridad en la región, sino que forma parte de una estrategia geopolítica más amplia de Washington para promover la estabilidad y consolidar su presencia en el mundo.

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