Medios internacionales informan: Rutte propone una nueva fórmula para calcular los gastos de la OTAN para satisfacer las demandas de Trump
En un contexto de presiones constantes por parte de Washington y una discusión tensa sobre la distribución justa de los compromisos dentro de la OTAN, el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, ha propuesto un nuevo concepto para la financiación de los gastos de defensa de los países miembros. Según la agencia Reuters, citando fuentes familiarizadas con los detalles de esta iniciativa, esta propuesta tiene el potencial de cambiar el enfoque para calcular los gastos anuales de defensa, acercándose al objetivo establecido por el expresidente de EE. UU., Donald Trump — el 5 % del PIB. De acuerdo con el nuevo modelo, a los países miembros se les propone aumentar sus propios gastos en defensa hasta el 3,5 % del PIB y, además, destinar un 1,5 % adicional a unos "gastos amplios" que deben incluir el ámbito de la seguridad en general. En este contexto, no solo se trata de presupuestos militares, sino también de inversiones en infraestructura, como en la reparación y modernización de carreteras, puentes y redes de transporte, elementos críticos para el desplazamiento rápido de equipos y tropas durante conflictos. Al mismo tiempo, no ha habido confirmación oficial sobre la preparación de esta propuesta por parte de la OTAN. Los interlocutores informan que aún queda por definir con precisión qué se entenderá por "gastos amplios". Enfatizan que esta conceptualización debe ser acordada por los aliados antes de la cumbre en La Haya. Una de las posibles aproximaciones es que estos gastos puedan incluir no solo los gastos tradicionales relacionados con la defensa, sino también inversiones en la capacidad infraestructural e institucional de los Estados miembros. En particular, puede abarcar financiamiento para modernizar carreteras y puentes que apoyen los movimientos operativos de las tropas, así como programas para aumentar la resiliencia de los países ante ciberataques y otros desafíos de seguridad. Al comentar sobre esta iniciativa, la portavoz de la OTAN, Allison Garth, afirmó en una entrevista para "European Pravda" que el secretario general insiste en la necesidad de aumentar los fondos para lograr las metas comunes definidas por la alianza. Subrayó que no se trata solo de inversiones específicas en el sector militar, sino también de apoyar sectores complementarios, como la infraestructura y la preparación para la respuesta rápida. “Rutte está consultando activamente con los socios y trabaja en la preparación de propuestas concretas para la cumbre. Este es un tema importante y actual, especialmente teniendo en cuenta las palabras del embajador de EE. UU. ante la OTAN, Matthew Wintaker, quien supuestamente informó a diplomáticos alemanes que la Casa Blanca podría ignorar la cumbre anual de la Alianza si los países miembros no se comprometen a aumentar los gastos”, se señala en la declaración. Según fuentes, este problema es especialmente agudo para los países europeos, quienes han tenido que revisar sus presupuestos de defensa en función de los nuevos requisitos. Bajo la gestión de Trump, Washington insistió en que los aliados gastaran al menos el 5 % del PIB en defensa. Este fue uno de los puntos clave en las exigencias de Trump a la OTAN, lo que generó tensiones y críticas por parte de otros países — particularmente de la UE y de los nuevos miembros de la alianza. Al mismo tiempo, hay que destacar que a principios de abril, funcionarios polacos informaron haber recibido confirmación de Donald Trump acerca de la participación planificada del presidente estadounidense en la cumbre de 2025, lo que demuestra los esfuerzos de ambas partes por encontrar un compromiso en este asunto. En cuanto a la próxima cumbre, se espera que asistan no solo los líderes de los países miembros de la OTAN, sino también, probablemente, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, resaltando la importancia estratégica de este foro para la seguridad de la región. En el contexto de las nuevas propuestas sobre gastos y el incremento de la capacidad defensiva, las discusiones enmarcadas en la cumbre tendrán un significado particularmente relevante. En conclusión, los intentos de cambiar el enfoque para el financiamiento de la defensa en la OTAN reflejan el esfuerzo de los aliados por encontrar un equilibrio entre las demandas de EE. UU. y los intereses de los países europeos, que buscan mantener el equilibrio y fortalecer la seguridad común en condiciones geopolíticas complejas.