En Azerbaïjan se han formulado graves acusaciones contra Rusia por un ciberataque masivo ocurrido en febrero de 2025, lo que ha provocado una nueva escalada de tensión entre ambos países en el ámbito de la seguridad digital y los intereses políticos

El presidente de la Comisión parlamentaria contra amenazas híbridas, Rami Namazov, reveló esta información durante una audiencia pública el 2 de mayo, basándose en los resultados de investigaciones internas y del análisis de la situación. Según sus palabras, el ciberataque del 20 de febrero de este año, dirigido a los medios de comunicación y las estructuras estatales de Azerbaïjan, fue llevado a cabo con la ayuda del conocido grupo ruso APT29, también conocido como Cozy Bear. Este grupo ha estado vinculado durante mucho tiempo con la inteligencia militar rusa (GRU), y sus actividades se centran en el espionaje a nivel mundial. Namazov destacó que precisamente a este grupo se le atribuyen los intentos de infiltrarse en los sistemas digitales de Azerbaïjan para obtener información confidencial y desinformar a la población del país. El diputado señaló que las investigaciones han confirmado la participación directa de este grupo en la infiltración en los recursos mediáticos azeríes. Según explicó, los ciberdelincuentes infiltraron las redes de las estructuras mediáticas del país con anticipación, trabajando principalmente en la sombra para preparar el escenario para una intervención cibernética abierta. Es importante subrayar que este ataque ocurrió en el contexto de conflictos políticos y diplomáticos entre Bakú y Moscú. Rami Namazov explicó en detalle que la causa del ciberataque fue una decisión política del gobierno azerí tomada el 3 de febrero, al cerrar en Bakú la "Casa Rusa" ubicada allí, por violaciones de la legislación. Esta decisión generó una reacción negativa en Moscú, además de la presunta intención de cerrar la filial azerí de Sputnik, otra insignia de la influencia informativa rusa en la región. Namazov destacó que estos factores fueron los catalizadores de la intervención cibernética motivada políticamente, que se materializó en una operación a gran escala contra Azerbaïjan. Considera que Moscú, usando sus recursos, busca crear caos en el país, desorganizar su campo informativo y debilitar su imagen internacional. Estas declaraciones se produjeron en un momento de aumento de la tensión en las relaciones ruso-azeríes, las cuales previamente estaban cerradas a un debate público amplio pero que recibieron un impulso nuevo en enero-febrero. Según informan los medios azeríes, la tensión en la región también se incrementó tras un incidente con un avión de la aerolínea "Azerbaijan Airlines". En diciembre de 2024, después de una interrupción de la ruta, ocurrió una tragedia: un avión fue derribado cerca de Grozni, en Chechenia, presuntamente por un sistema de defensa ruso, el "Pantsir-S". Esta versión está respaldada por hechos provenientes de fuentes locales y información de fuentes internas, que aseguran que el avión de pasajeros derribado fue objetivo del sistema de defensa ruso tras la desviación de la ruta desde Rusia hacia Kazajistán. Se continúan con las investigaciones y, por el momento, no se han mencionado causas oficiales para la tragedia, aunque se barajan hipótesis de que pudo tratarse de una acción motivada políticamente. En general, estos eventos muestran que en la región se han intensificado de nuevo las tácticas híbridas, que en la lucha moderna emplean los actores globales y regionales para ampliar su influencia, demostrar poder y desestabilizar a los adversarios. Azerbaïjan acusa sistemáticamente a Rusia de interferir en su política interna y exterior mediante amenazas cibernéticas y otros medios de lucha contra sus oponentes, mientras que Moscú y sus representantes oficiales niegan o evitan comentar sobre esta información. La confrontación en el espacio digital continúa aumentando y puede convertirse en uno de los aspectos clave de las futuras relaciones entre estos países en la región del Cáucaso.