El Primer Ministro de Hungría, Viktor Orbán, ha realizado una declaración ambigua que ya ha atraído la atención significativa de la comunidad internacional y analistas

En una entrevista con la radio Kossuth, expresó su convicción de que la posible integración de Ucrania en la Unión Europea tendría graves consecuencias para la economía húngara, introduciendo en el discurso público la idea de la posible destrucción de la estabilidad económica del país a causa de este proceso. Según Orbán, una mayor colaboración con Ucrania en el marco de la UE podría resultar en pérdidas financieras considerables para Hungría. Destacó que en los últimos tres años el país ha sufrido pérdidas de varios miles de millones de euros debido a la guerra y las dificultades económicas relacionadas con ella. En su opinión, esto ocurrió porque se dirigieron importantes recursos financieros para ayudar a Ucrania, pero, según afirma el primer ministro, ese dinero podría haber sido más útil para la economía propia del país, especialmente para necesidades internas y para estabilizar el sector financiero húngaro. El jefe del gobierno húngaro también subrayó que el país se encuentra en una situación difícil debido a la llegada de militares ucranianos y al ejército ucraniano de millones de personas, a quienes llamó "un problema importante", que, en su opinión, representa una carga adicional para el presupuesto estatal. Orbán expresó la creencia de que la Unión Europea, en este contexto, lleva cierta responsabilidad por esta situación, ya que, en su opinión, Bruselas debería asumir parte de la carga financiera relacionada con el apoyo al ejército ucraniano y, sin la ayuda de los Estados Unidos, Hungría no podría financiar este asunto por sí sola. En sus declaraciones, el primer ministro no ocultó su crítica a los enfoques de la dirección europea. Subrayó que, según sus palabras, los líderes europeos aparentemente buscan mantener el conflicto en Ucrania e incluso siguen considerando la posibilidad de una profundización completa de la ayuda militar a ese país, en contra de los intereses o deseos de los propios ucranianos. Al mismo tiempo, Orbán afirmó: "No podemos financiar y apoyar a Ucrania y a su ejército sin los Estados Unidos", destacando que para su país es muy importante tener en cuenta el contexto geopolítico y el nivel de involucramiento de Estados Unidos en este conflicto. Orbán, conocido por su política independiente respecto a los procesos europeos y mundiales, vuelve a cuestionar la necesidad y conveniencia de una mayor integración de Ucrania en la estructura de la UE, advirtiendo sobre posibles consecuencias económicas para su país. Su declaración ya ha llamado la atención de analistas, quienes ahora discuten no solo la situación política interna en Hungría, sino también las implicaciones globales en cuanto a la seguridad europea, la estabilidad financiera y la diplomacia regional.